Juchitán, entre escombros
A pesar de que la tierra dejó de moverse, en Juchitán la pesadilla no termina. La desesperación, el miedo y sobre todo el abandono, hacen que los juchitecos no puedan olvidar. El terremoto de 8.2 grados del pasado 7 de septiembre, dejó en ellos una marca eterna.
Apenas entrando a la ciudad, se hace la pregunta obligada: ¿Cómo va la reconstrucción? “Hum, con los escombros no se puede ni circular, la presidenta no hace nada”. Los restos de las viviendas permanecen en las calles, arrumbadas, estorbando el tránsito en una ciudad de por sí caótica.