Parabuses en Oaxaca: inversión perdida
Sobre el toldo del parabús retorcido hay una maraña de cobijas rotas y sucias. Tres hombres, con el cabello y ropa desaliñada, se sacuden el frío con el sol. Ante el abandono del mobiliario urbano, aquella es su morada.
El semáforo en la esquina que forman Periférico y Las Casas, se pone en rojo. Los hombres dejan su asiento y pasan entre los vehículos pidiendo “caridad”. Uno de ellos avanza a paso lento apoyado en muletas. "¡Lo que sea su voluntad!", exclama con mano estirada.