El calvario de buscar empleo puerta por puerta durante la pandemia
El calor del mediodía bañó su cara en sudor. El recorrido durante dos kilómetros entre el camino polvoriento ha sido cansado, así que antes de tocar la puerta sorbe un trago de agua, se acomoda la gorra y confía en que por fin escuche un sí como respuesta.
-Hola, buenas tardes, ¿no necesitan a alguien que les ayude con el aseo de la casa?
- Gracias, no ocupamos.
Es la enésima vez que escucha la misma respuesta desde hace dos meses que se quedó sin empleo y que comenzó a buscar uno nuevo puerta por puerta.