Los granos que fueron cultivados por civilizaciones zapotecas, mixtecas y mexicas, hoy tienen un gran valor por los altos niveles de calcio, hierro y vitamina A y C que fortalecen al sistema inmunológico.
El amaranto, como alimento se consume de diversas formas, en semilla, harina, cereal y hoja, y se puede incorporar fácilmente a la dieta cotidiana de las familias.
Esta semilla contiene altas cantidades de proteínas, carbohidratos y grasas, la combinación de estos nutrientes hacen que el amaranto sea una fuente de energía tanto para adultos y niños.