A pesar del descenso de temperaturas en distintas zonas de Oaxaca, el dengue continúa cobrando víctimas. Las autoridades sanitarias confirmaron el cuarto fallecimiento relacionado con esta enfermedad en la entidad, ocurrido recientemente en el municipio de San Francisco Sola, ubicado en la Sierra Norte, región que se mantiene en alerta amarilla por el aumento de casos.
El panorama es aún más preocupante en la Cuenca del Papaloapan, donde municipios como San Lucas Ojitlán, Ayotzintepec y San Juan Bautista Tuxtepec han sido identificados como zonas de alto riesgo. En estas localidades se ha detectado la circulación simultánea de los serotipos 2, 3 y 4 del virus, lo que incrementa la posibilidad de cuadros graves. De acuerdo con cifras oficiales, Oaxaca acumula hasta el momento 263 contagios confirmados.
Los Servicios de Salud de Oaxaca advirtieron que el mosquito transmisor ha desarrollado una mayor capacidad de adaptación, lo que le permite sobrevivir en condiciones que antes limitaban su presencia. Actualmente, el insecto puede mantenerse activo en zonas de hasta 3 mil metros sobre el nivel del mar y resistir temperaturas cercanas o incluso por debajo del punto de congelación, conservando sus criaderos durante la temporada invernal.
Ante este escenario, el titular de la dependencia, Emmanuel Jarquín González, exhortó a la población a no confiarse por el clima frío y reforzar las acciones de prevención en los hogares, como la eliminación de recipientes con agua estancada. Advirtió que los huevos del mosquito pueden permanecer inactivos durante semanas y activarse cuando la temperatura vuelve a subir, lo que mantiene vigente el riesgo de nuevos brotes.
