Pasar al contenido principal

Cambian los libros por el trabajo: 186 mil niños laboran en Oaxaca

Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Alexandra Zolorio

Imagina que en un salón de 10 niños de entre 5 y 17 años, dos de ellos no están estudiando ni jugando, sino trabajando jornadas completas para ayudar a sus familias. Esa es la realidad en Oaxaca, donde 186,881 menores de edad se encuentran atrapados en el trabajo infantil, según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) del INEGI. Esta cifra representa el 18.5% de la población infantil del estado, lo que sitúa a Oaxaca en un preocupante cuarto lugar a nivel nacional con este problema, solo por debajo de Guerrero, Chiapas y Nayarit. Aunque la situación mejoró un poco en comparación con el año 2019, cuando el porcentaje era más alto, las cifras actuales siguen revelando un panorama alarmante.

El problema no es que los menores ayuden en tareas sencillas del hogar, sino que realizan actividades que ponen en riesgo su salud, su educación y su futuro. El INEGI divide esta situación en tres grandes grupos de alerta. En primer lugar, hay 62,965 niños menores de 15 años trabajando, lo que significa que están por debajo de la edad mínima legal para laborar en México. En segundo lugar, existen 56,480 jóvenes de 15 a 17 años en empleos peligrosos, desempeñándose en la construcción, minas, bares o cargando cosas extremadamente pesadas. Finalmente, un total de 84,367 menores sufren por un exceso de quehaceres domésticos, lo que significa que pasan tantas horas limpiando, cocinando o cuidando familiares, o lo hacen bajo riesgos como quemaduras y uso de químicos, que la labor se vuelve perjudicial para ellos.

Los datos muestran que el trabajo infantil en Oaxaca tiene un fuerte lazo con las actividades económicas locales, siendo el campo el principal captador de estos menores. El 42% de los niños que trabajan, que equivale a 50,511 infantes, lo hacen en el sector primario de la agricultura, la ganadería y la pesca. De hecho, el Censo Agropecuario detectó de forma específica a 11,332 jornaleros menores de 16 años en los campos oaxaqueños, un sector donde la gran mayoría, el 84%, son hombres y el 16% son mujeres. A nivel municipal, Acatlán de Pérez Figueroa es la demarcación con más menores trabajando en la agricultura con 1,186 casos, seguido por Santo Domingo de Morelos con 816 y San Mateo Yucutindoo con 707. Por otro lado, el comercio y los servicios absorben al 37% de los menores trabajadores, mientras que el 16% labora en talleres o industrias, destacando ramas como las panaderías, tortillerías y talleres textiles.

Los niños no están en las parcelas, comercios o talleres por gusto, sino por la necesidad económica de sus hogares frente a graves crisis familiares. El INEGI investigó qué pasó en las casas de estos menores en los últimos tres años y descubrió que el factor detonante principal son los problemas en el negocio o actividad familiar, afectando a 76,615 hogares debido a la pérdida de cosechas por plagas, muerte de animales o la caída de los precios agrícolas. Los golpes del clima también juegan un rol devastador, ya que las sequías extremas o las inundaciones afectaron gravemente a 24,038 hogares. A esto se suman problemas personales muy graves en 27,861 familias, tales como accidentes, enfermedades o el fallecimiento del proveedor principal, situaciones críticas que terminan empujando a los menores a dejar los libros por las herramientas de trabajo.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.