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El monseñor Pedro Vázquez Villalobos presidió una celebración eucarística y develó una placa alusiva al hecho histórico.

Recuerda Arzobispo primera misa de Oaxaca en Ex Garita de Xoxocotlán

Luis Ignacio Velásquez
En la pequeña y austera excapilla de Las Ánimas, que se localiza actualmente en la agencia de policía la Ex Garita, del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, hace 500 años se celebró la primera misa de lo que hoy es el estado de Oaxaca, por tal motivo el arzobispo de Antequera Oaxaca, monseñor Pedro Vázquez Villalobos, presidió una celebración eucarística y develó una placa alusiva al hecho histórico. 

De acuerdo a diversas fuentes históricas, en este lugar se ofició la primera misa en el estado de Oaxaca hace 500 años, un 25 de noviembre del año 1521, debajo de un árbol de huaje, por el capellán Juan Díaz, quien acompañaba a las tropas españolas al mando del capitán Francisco de Orozco.

El 25 de noviembre de 1521 el capellán español, originario de Sevilla, viajó con Francisco de Orozco y Tovar, quien concentró sus fuerzas en Huaxyácac (Oaxaca), ese día Juan Díaz ofició una misa. La fecha fue conmemorada como el día de la fundación de la ciudad de Oaxaca durante muchos años. Poco más tarde llegó Pedro de Alvarado a la zona y Juan Díaz se integró a sus campañas militares.

Del hecho histórico, Fray Francisco de Burgoa en su obra Geográfica Descripción narra lo siguiente: “El ejército español no trajo más sacerdote que un padre clérigo, de ánimo y de buen espíritu por capellán, y decíales misa cuando había oportunidad y la primera que dijo en este valle fue estando alojado el campamento después del río, en la ladera del cerro que llaman de Chapultepec, donde se pobló después Sta. Ana: el 25 de noviembre de 1521 llegó Orozco al valle de Oaxaca, ocupando los terrenos del que hoy se llama pueblo de Sta. Anita, situado en la margen derecha del Atoyac y sobre la falda septentrional del Monte Albán; se hizo una enramada y se puso el altar portátil debajo de un árbol grande que echa unas vainillas muy coloradas y dentro una semilla de malísimo olor y muy caliente, cómenla por regalo los indios con el agua de chile y llámanla los mexicanos Guaxe, y por esta planta y primer plaza que ocuparon, pusieron a este sitio el nombre de Guaxaca, y después Antequera y ciudad, por lo que se parece en el sitio y vecindad a la noble de Andalucía: y con esta ocupación de decir misa y confesar a los soldados tenía el buen sacerdote satisfecha a su obligación, sin tener lugar, él ni otro, de entrar por los pueblos a predicar, ni enseñar la doctrina para bautizar a los indios; y en parte fue conveniente para que perdiesen el miedo y el terror con que miraban a los huéspedes”.

Durante su homilía en la actual capilla de la agencia de la Ex Garita, que celebra actualmente a la Virgen de Juquila, monseñor Pedro Vásquez Villalobos advirtió sobre los falsos sacerdotes y un obispo “ortodoxos” que se encuentran en los Valles Centrales celebrando oficios religiosos en casas, cuando los sacerdotes católicos no los hacen en domicilios particulares, por eso tienen capillas y templos para sus celebraciones. “Aquí andan unos ortodoxos que dicen estar en comunión con nosotros y eso es mentira, no están en comunión con la Iglesia Católica y no sólo celebran misas, sino también sacramentos”.

Ante decenas de feligreses, rechazó que él sea su obispo y que el Papa Francisco haya nombrado a su obispo, “así que mienten porque su obispo fue ordenado en ex comunión, por lo que engañan al pueblo, pues los sacramentos que administran son sacrílegos, pero además están obteniendo dinero con ello porque cobran por todo lo que hacen”.

Además, pidió a Dios bendecir la ermita que recuerda la primera misa que se celebró en Oaxaca, que bendiga a las familias, porque son pequeñas iglesias domésticas para que nadie les cause daño y que bendiga a nuestro Oaxaca tan necesitado de protección divida, de bendición divina: “Que Dios siga tocando los corazones nuestros para que haya paz, amor, comprensión, reconciliación entre todos nosotros”.

Una vez concluida la misa, el Arzobispo Pedro Vázquez Villalobos develó una placa conmemorativa de los 500 años de la celebración de la primera misa realizada en Huaxyácac, hoy Oaxaca.

FOTO: Cortesía