En el Istmo, todo sigue igual...
JUCHITÁN, Oaxaca.- Han sido cuatro meses de engaños, de promesas incumplidas, de sufrir con las lluvias, el viento frío y enfermedades; de seguir entre escombros y agotando todas las esperanzas que alguna vez, funcionarios de los tres órdenes de gobierno, les dieron a las familias que resultaron afectadas con los poderosos terremotos del 7 y el 23 de septiembre. El gran parteaguas en la historia reciente del Istmo de Tehuantepec, y particularmente, en la vida y la memoria de los juchitecos.
Puras promesas