Viaje barato sin garantía de vida sólo en Oaxaca
Leticia dormía, tenía menos de una hora que inició el viaje. A su lado, su sobrina, liz, veía las luces de los automóviles que rompían la oscuridad de la carretera.
En un abrir y cerrar de ojos el autobús se llenó de humo, el pánico reinó por un instante mientras los pasajeros salían, afuera, la lluvia los recibió con el frío común de las 23:00 horas en la autopista México Puebla.