A pesar de la reducción de la pobreza a nivel nacional, Oaxaca continúa entre las entidades con mayor incidencia de pobreza extrema en el país, de acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social para el ejercicio fiscal 2026, publicado este viernes por la Secretaría de Bienestar en el Diario Oficial de la Federación.
El documento señala que en Oaxaca el 16.3 por ciento de la población, equivalente a cerca de 694 mil personas, vive en condiciones de pobreza extrema, ubicando a la entidad como la tercera con mayor proporción, solo por debajo de Chiapas y Guerrero. Esta condición se presenta cuando los ingresos son insuficientes para adquirir la canasta alimentaria y, además, se padecen tres o más carencias sociales, como rezago educativo, falta de acceso a servicios de salud o vivienda digna.
La problemática se concentra principalmente en los estados del sur y sureste del país. En Chiapas, el 27.1 por ciento de la población —alrededor de 1.58 millones de personas— se encuentra en pobreza extrema, mientras que Guerrero reporta una tasa del 21.3 por ciento, lo que representa aproximadamente 768 mil habitantes.
Aunque otras entidades como Veracruz, Puebla y Tabasco también registran cifras elevadas, los porcentajes son menores a los observados en Oaxaca, lo que confirma la persistente desigualdad regional en el país. En contraste, estados del norte como Baja California, Nuevo León y Coahuila presentan niveles mínimos de pobreza extrema, con tasas inferiores al uno por ciento.
El informe destaca que, a escala nacional, 7 millones de personas, equivalentes al 5.3 por ciento de la población, se encuentran en pobreza extrema, una cifra que, si bien representa una disminución respecto a años anteriores, sigue evidenciando retos estructurales en entidades históricamente marginadas como Oaxaca.
De acuerdo con el análisis de la Secretaría de Bienestar, entre 2018 y 2024 13.4 millones de personas salieron de la pobreza y 1.7 millones dejaron la pobreza extrema, impulsados principalmente por el aumento en la inversión social. Tan solo entre 2019 y 2025, el gasto en pensiones y programas prioritarios creció 251 por ciento en términos reales.
Gracias a estos avances, la pobreza nacional se redujo hasta ubicarse en 29.6 por ciento, y México concentró 60 por ciento de la reducción de la pobreza en América Latina, con una disminución anual promedio de 2.3 puntos porcentuales, la más alta de la región. No obstante, el informe subraya que estados como Oaxaca continúan enfrentando rezagos profundos que requieren atención focalizada y políticas de largo plazo.
