Mujeres indígenas mazatecas se manifestaron este viernes frente al Palacio de Gobierno de Oaxaca para exigir la liberación y el cese a la persecución de 14 personas de la comunidad de Eloxochitlán de Flores Magón, a quienes catalogan como presos políticos y exiliados. Durante la protesta, las manifestantes acusaron formalmente a las autoridades de incurrir en una "omisión de Estado" al mantener activos procesos penales e injusticias que fracturan el tejido comunitario.
En conferencia de prensa destinada a reactivar la ruta de su jornada de lucha, las voceras demandaron al gobernador Salomón Jara Cruz frenar la criminalización en la región, así como a los titulares de las instituciones de procuración e impartición de justicia, señalándolos de priorizar agendas políticas y de promoción personal por encima de sus deberes constitucionales.
Acusan de "propaganda" a magistrada y fiscal
Las inconformes arremetieron contra la magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Erika Rodríguez Rodríguez, y el fiscal general, Bernardo Rodríguez Alamilla, denunciando su ausencia en las oficinas donde se deberían revisar los expedientes.
"Vinimos hace un mes y Erika Rodríguez no estaba. Vinimos hace dos meses y no estaba en el tribunal. Pero fíjense en su página y la van a encontrar en La Mixteca, en el Istmo, en cualquier pueblito regalando unos manuales (...) haciendo propaganda morenista", denunció una de las oradoras.
Para las manifestantes, la retórica oficial de un Poder Judicial con perspectiva de género y cercano a los pueblos indígenas carece de sustento real:
"Están cercanos cuando se visten de nuestra ropa, les ponen un escenario muy bonito, toman el micrófono y hablan. Esa es su interpretación de cercanía. Para nosotras, la interpretación sería la resolución de los casos (...) Mientras no existan resoluciones, todo lo demás es puro teatro".
El impacto de la ausencia en los hogares mazatecos
La protesta visibilizó de manera particular el impacto de la persecución judicial sobre las mujeres indígenas. Al no estar presentes los 14 hombres perseguidos o encarcelados, son ellas quienes han tenido que asumir el triple rol de sostén económico, cuidado del hogar y cumplimiento de los trabajos comunitarios y tequios escolares tradicionales.
"¿A quién maltrata el sistema de justicia con su ausencia en el tribunal? No solo a los 14, fundamentalmente a las mujeres que resisten", explicaron, haciendo hincapié en que el desgaste físico, económico y emocional recae directamente sobre las madres, esposas e hijas que se quedan en las comunidades.
Las representantes recordaron que la legislación vigente en el estado de Oaxaca faculta tanto a las fiscalías como a los tribunales para revisar, detener procesos o cancelar órdenes de aprehensión de oficio ante evidentes violaciones de derechos humanos en comunidades originarias, una vía legal que —acusaron— se ha ignorado por conveniencia política. Las mujeres advirtieron que no silenciarán su voz hasta lograr el retorno y la libertad absoluta de sus compañeros.
