Modificar el uso de suelo del Parque El Llano no es una decisi贸n pol铆tica ni una facultad discrecional del Ayuntamiento de Oaxaca de Ju谩rez; es un asunto estrictamente regulado por la ley. Si la autoridad municipal pretende alterar el destino de este emblem谩tico espacio del Centro Hist贸rico sin respetar los procedimientos legales, estar铆a vulnerando el Estado de Derecho y el derecho de la ciudadan铆a a participar en las decisiones que afectan su patrimonio com煤n.
El Plan Municipal de Desarrollo Urbano y el Plan Parcial del Centro Hist贸rico contienen las tablas de uso de suelo aprobadas por el Cabildo. Esas disposiciones tienen fuerza normativa y s贸lo pueden modificarse mediante un nuevo acuerdo del propio Cabildo, sustentado en estudios t茅cnicos, consultas p煤blicas y el procedimiento previsto por la legislaci贸n estatal en materia de desarrollo urbano. Ninguna dependencia municipal ni funcionario puede sustituir ese proceso mediante acuerdos administrativos o decisiones unilaterales.
El Parque El Llano no es un terreno disponible para satisfacer ocurrencias gubernamentales. Es uno de los espacios p煤blicos m谩s representativos de Oaxaca, forma parte del Centro Hist贸rico y constituye un patrimonio urbano, ambiental y social que pertenece a todos los oaxaque帽os.
La preocupaci贸n es a煤n mayor si se considera que Oaxaca enfrenta un d茅ficit de 谩reas verdes. Diversos organismos internacionales utilizan como referencia un m铆nimo de 9 metros cuadrados de 谩reas verdes por habitante para favorecer la salud p煤blica, la calidad del aire y el bienestar urbano. En una ciudad que ya carece de suficientes espacios arbolados, cualquier reducci贸n o cambio de destino de uno de sus principales parques representa un retroceso ambiental y una decisi贸n contraria a las tendencias modernas de planeaci贸n urbana.
Las 谩reas verdes no son un lujo; son infraestructura ambiental indispensable para mitigar el calor, captar agua de lluvia, mejorar la calidad del aire y ofrecer espacios de recreaci贸n para miles de familias.
Por ello, la exigencia ciudadana es clara: que se respete la ley, que se preserve el uso de suelo del Parque El Llano y que cualquier propuesta de modificaci贸n sea discutida de manera abierta, transparente y con la participaci贸n de la sociedad.
Los gobiernos son temporales; el patrimonio de Oaxaca es permanente. Defender El Llano no significa oponerse al desarrollo, sino impedir que se vulneren los instrumentos de planeaci贸n urbana y se debilite uno de los espacios p煤blicos m谩s valiosos de nuestra ciudad.
El Llano no pertenece a una administraci贸n municipal en turno. Pertenece a la historia, a la identidad y al futuro de Oaxaca. Y precisamente por ello, su protecci贸n debe estar por encima de cualquier decisi贸n pol铆tica circunstancial.
ATTE. AMIGOS DEL CENTRO HIST脫RICO
