Mercado Víctor Bravo Ahuja: tiene de todo, menos ventas
Surtir sus negocios es cuestión de fe, de que la clientela llegará. Locales llenos de frutas y verduras; pan, flores, comida, hasta en abarrotes, pero los pasillos del mercado Víctor Bravo Ahuja, en Santa Lucía del Camino, están vacíos.
El escenario de todo aquello que representa la vida dentro de un mercado, poco a poco se desvanece entre angustias y comercios cerrados.
Aquí, las puertas se abren a las 6:00 horas y se cierran 12 horas después; sin embargo, sólo las primeras cuatro o cinco horas son “buenas” para la vendimia.