Esperanza
En el fondo de la caja estaba Esperanza, escuálida y con los ojos tristes; así había nacido, su semblante no era el mejor, su ser completo emanaba el olor de la orfandad. La atención estaba posada en sus hermanas; ellas habían salido presurosas, así que encontraron inmediatamente su lugar en el mundo; Esperanza tuvo que aguardar por mucho tiempo en una oscuridad absoluta, hasta que un día alguna mano tuviera el suficiente valor para levantar la tapa de aquella arca.