Texto y fotos: Nadia Altamirano Díaz
En Oaxaca no se han logrado los consensos para que sus 12 mil 109 escuelas de nivel básico reabran sus puertas y casi 900 mil estudiantes retomen la enseñanza en la modalidad presencial.
En la semana anterior, 38 escuelas lo consiguieron y la cifra que el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca reportó ayer, al corte del 29 de abril de este 2022 aumentó apenas a 3 mil 831, pero todavía falta saber cuántas de las 8 mil 278 que están en la modalidad a distancia se incorporaron a partir de este lunes.
Listos desde hace dos años
Tanto el inmueble como el personal de la escuela primaria Resurgimiento, en Reyes, Etla, municipio de Valles Centrales a 21 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, estaba listo para retornar a clases presenciales desde abril de 2020, como las autoridades de la Secretaría de Educación Pública anunciaron que sería, pero hasta ayer se consiguió.
Esa emoción de volver a su escuela para cursar el tercer grado de primaria se combinó con los nervios que a sus ocho años sintió Pablo al saber que debe cuidar el material adicional que su mamá Ada le colocó en la mochila: toallas húmedas, atomizador con alcohol, desinfectante en aerosol y jabón líquido con espuma.
Antes de pasar por el filtro que el personal y tutores instalaron en la puerta de la escuela, Ada hizo su propio proceso de desinfección que incluyó darle una pastilla de vitaminas a su hijo, lo único que le faltó fue el uniforme.
“Así como somos padres que llevamos a nuestros hijos a los centros comerciales, parques o salimos de viaje también debemos tomar conciencia para que ellos vuelvan a tener una normalidad en la escuela con las medidas necesarias y enseñarles a cuidarse post pandemia”, expresó sin prisas, ya que llegaron minutos antes de la nueva hora de entrada.
No descuidar el mantenimiento
Dentro de la escuela primaria una bocina inundaba con música infantil. Los salones se encontraban pulcros y las áreas verdes en buenas condiciones porque a lo largo de la pandemia madres y padres cooperaron 10 pesos semanales para asegurar su mantenimiento y vigilancia.
Durante la pandemia, en la institución se suscitó al menos un robo, pero de herramientas, lo que para la señora Leydi López, una de las cuatro integrantes del Comité de Padres y madres de familia, se minimiza cuando se contrapone a lograr la renovación de más de 20 equipos de cómputo.
Ximena, una alumna que en su casa carece de computadora, fue de las primeras en estrenar el equipo que durante un año no pudo utilizarse porque el retorno a las aulas no había sido acordado.
Retraso de dos años
Ser su profesor desde quinto grado permite a Taide Robledo Ruíz saber, sin necesidad de un diagnóstico, que sus 15 alumnos de sexto grado enfrentan un atraso de casi dos años, pues ahora que han vuelto a las aulas tienen los conocimientos y habilidades “como si empezaran quinto grado”.
Ese es uno de los grupos con menos alumnos, pero se respetó la determinación de dividirlos y que acudan dos veces por semana, seis el lunes y miércoles, otros seis martes y jueves y los viernes con clases a distancia para quienes sus tutores no aceptaron la modalidad presencial.
La profesora Nathalie Linares, quien enseña en primer grado, considera que es en sexto donde se nota más el retraso escolar, porque con un buen método cualquier niño o niña que no ha aprendido a leer puede lograrlo en corto tiempo.
Ha sido precisamente el atraso en sus hijos o hijas, más que el riesgo de un contagio, lo que frenaba el retorno presencial, por lo que ella dividió el grupo entre quienes “son más sueltos” y han avanzado más, para separarlos de quienes requieren mayor apoyo.
Romper miedos
Las y los docentes saben del miedo y el nerviosismo que se genera el primer día de escuela, por los que hubo quienes decidieron que las primeras actividades fueran en las canchas para que con el juego pudieran socializar más o quienes prefirieron enseñarles las instalaciones antes de comenzar.
Ese fue el caso de la profesora Gabriela, contagiada de la emoción que significó verles sin una pantalla de por medio, algo que su alumnado le había expresado desde las clases en línea.
Relajar algunas reglas como portar el uniforme escolar o acortar el horario de 9:00 a 12:00 horas sin tiempo para recreo, fueron algunas de las adecuaciones realizadas.
Alexa de ocho años y quien cursa tercer grado, no tuvo problema para que le quede su uniforme con el que asistía en primer grado, “quizá porque está delgadita y bajita”, opina su mamá, quien sabe que en las clases a distancia se puede minimizar la pantalla y dejar de atender la clase para visualizar videos.
Brenda entendió que entre las clases presenciales y en línea la atención que prestaba su hijo Jesús disminuyó, por lo que antes de la reapertura de esta escuela optó por clases particulares para que lo nivelara en primer grado.
Tanto el Instituto Estatal de Educación Pública como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación ha dejado a consideración de autoridades municipales, padres y madres de familia acordar el regreso gradual a las aulas, pero todavía existen 68 por ciento de instituciones educativas que tienen pendiente reportar que lo lograron.
Panorama
12, 109 escuelas de nivel básico
897,902 estudiantes inscritos en nivel básico
3,831 escuelas han abierto para comenzar clases presenciales
282,000 estudiantes de educación básica asisten a la escuela
8,278 escuelas se mantienen en modalidad a distancia
615,902 alumnos estudian “en línea”
“Así como somos padres que llevamos a nuestros hijos a los centros comerciales, parques o salimos de viaje también debemos tomar conciencia para que ellos vuelvan a tener una normalidad en la escuela con las medidas necesarias y enseñarles a cuidarse post pandemia”. Ada, Madre de familia
