Más allá del periodo vacacional, los meses de julio y agosto representan una de las temporadas más esperadas para el comercio local en Tehuantepec, debido a la combinación de visitantes, actividades culturales y celebraciones religiosas que generan una importante movilidad económica en el municipio.
Luego de varios meses con ventas moderadas, comerciantes del primer cuadro de la ciudad confían en que esta temporada les permita mejorar sus ingresos gracias al incremento de personas que acuden al centro, ya sea por vacaciones o para participar en las festividades tradicionales.
Uno de los eventos que genera mayor expectativa es la celebración en honor a Santo Domingo de Guzmán, considerada una de las festividades religiosas más importantes de la región. Aunque las actividades centrales se desarrollan en pocos días, la preparación y la afluencia de visitantes representan una oportunidad para decenas de negocios dedicados a la venta de alimentos, bebidas, productos desechables y diversos artículos.
El dirigente de los locatarios del mercado Jesús Carranza, Floriberto Hernández, señaló que otro de los momentos de mayor dinamismo comercial es un evento que ya se realizó, Vela Sandunga, considerada una de las fiestas más emblemáticas del Istmo de Tehuantepec, ya que atrae a visitantes de distintos municipios y estados, quienes aprovechan su estancia para consumir productos y servicios locales.
Sin embargo, reconoció que las expectativas de crecimiento son moderadas. Estimó que las ventas podrían incrementarse alrededor de un 20 por ciento, debido a que muchas familias continúan enfrentando limitaciones económicas que afectan su capacidad de consumo.
A pesar de este panorama, los comerciantes consideran que la temporada de verano representa una oportunidad para recuperar parte de las pérdidas acumuladas durante los meses de menor actividad comercial, impulsada por el flujo de visitantes y el arraigo de las tradiciones que distinguen a Tehuantepec.
