El director del Heroico Cuerpo de Bomberos de Oaxaca, Jorge Arturo Rivas Fernández, señaló que la falta de coordinación con algunas dependencias está obstaculizando la atención oportuna a emergencias en carreteras federales.
El funcionario explicó que durante el reciente accidente ocurrido en el kilómetro 71 de la autopista Barranca Larga–Ventanilla, donde una persona perdió la vida y varios más resultaron lesionados —entre ellos menores de edad—, personal de Capufe solicitó el apoyo de Bomberos para el traslado de los heridos.
Sin embargo, al llegar a la caseta, el acceso les fue demorado debido a la exigencia de documentación y autorizaciones internas.
Rivas Fernández lamentó que este tipo de trámites burocráticos provoquen pérdida de tiempo en situaciones donde cada minuto es vital. “No se trata de acusar a nadie, simplemente es falta de coordinación. Cuando una ambulancia o unidad de rescate circula por la carretera, no es por paseo, es para brindar un servicio de emergencia”, enfatizó.
El titular del cuerpo de rescate recordó que esta no es la primera vez que enfrentan obstáculos en las casetas de peaje. Durante la entrega de víveres tras el paso de un huracán en la Costa, también se les negó en varias ocasiones el libre tránsito, a pesar de existir oficios oficiales que autorizaban su paso.
En algunos casos, dijo, tuvieron que esperar hasta 40 minutos para obtener permiso, lo que evidencia la necesidad de sensibilizar al personal de Capufe sobre la naturaleza de su labor.
Finalmente, Rivas Fernández hizo un llamado a las autoridades competentes para que se establezcan protocolos claros que garanticen el libre acceso de las unidades de emergencia. “Los vehículos de bomberos no circulan por gusto; cada salida implica desgaste, combustible y riesgo, pero sobre todo, una urgencia donde el tiempo puede significar la vida de una persona”, concluyó.
Ante esta situación, informaron que suspenderán el apoyo en esa vía hasta que se establezcan protocolos claros que garanticen el libre acceso a los cuerpos de emergencia.
Además, otras corporaciones de rescate y auxilio han enfrentado problemas similares, lo que evidencia la falta de coordinación entre autoridades para atender incidentes en esta importante vía de comunicación.
El cuerpo de bomberos cumple un papel fundamental en la atención inmediata de siniestros, accidentes y desastres naturales, siendo la primera línea de respuesta ante situaciones que ponen en riesgo la vida, la integridad y el patrimonio de la población. Su labor, muchas veces voluntaria y de alto riesgo, requiere no solo de preparación y equipo adecuado, sino también de condiciones logísticas que les permitan actuar con rapidez y eficacia.
Por ello, es fundamental garantizar el libre tránsito de las unidades de bomberos en carreteras federales, especialmente cuando se dirigen a brindar auxilio en casos de accidentes viales, incendios forestales o emergencias mayores. Cualquier restricción o demora en su paso puede significar la diferencia entre salvar vidas o enfrentar consecuencias irreversibles.
Los bomberos no solo extinguen incendios; también rescatan personas atrapadas, atienden fugas de gas, controlan derrames de sustancias peligrosas y apoyan en tareas de protección civil. En muchos casos, su intervención es vital para evitar que un percance se convierta en una tragedia mayor.
Además, su trabajo está respaldado por el principio humanitario de servicio público y protección ciudadana, por lo que su libre movilidad no debe verse limitada por trámites, retenes o confusiones administrativas en carreteras federales. Permitirles circular sin obstáculos es una forma de reconocer su labor y fortalecer la capacidad de respuesta del Estado ante cualquier contingencia.
En un país donde los accidentes carreteros y los siniestros naturales son frecuentes, la colaboración entre autoridades federales, estatales y municipales para priorizar el paso de las unidades de emergencia representa no solo una medida de respeto institucional, sino también un compromiso con la seguridad y la vida de los ciudadanos.
