Citlalli López Velázquez
La prevalencia de la pandemia por la COVID-19 conjugada con las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania, están complicando el panorama económico.
“Desgraciadamente otra vez nos agarran desprevenidos, no contemplábamos esta situación tan lamentable del conflicto entre Rusia y Ucrania, tenemos que afrontarlo como podamos”, indicó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Carlos Guzmán Gardezabal.
“Con la pandemia las transportadoras marítimas para hacer los traslados en todas partes del mundo, ha tenido una aparatosa caída dado que no hay gente para trabajar, eso hace que los costos de fletes marítimos y aéreos se eleven al doble. Ahora con esto de la guerra se vuelven a cerrar espacios en donde podemos realizar importación de maquinaria y eso nos va a perjudicar”, destacó.
El empresario oaxaqueño destacó que desde el 2019 con la llegada del virus SARS-CoV-2 al país, la economía del mundo se vio perjudicada. En México y en especial Oaxaca -expuso- se han sumado casi dos años de crisis que va desde la pérdida de empleo, cierre de negocios, disminución del poder adquisitivo, entre otras afectaciones.
“Es una lamentable situación de la que esperamos pronto salir. Confiamos que el sector turismo, que es nuestro fuerte en Valles Centrales y en la parte de Huatulco y Puerto Escondido, podamos levantar algo”.
Aunque la guerra entre ambos países de Europa es muy reciente señaló que las empresas que no se dedican al ramo turístico y de servicios ya están resintiendo parte de las consecuencias.
“El impacto ya está y no podemos mitigar, pero hay otras empresas y sectores que pueden ser palanca económica”.
De acuerdo con medios nacionales especializados en análisis económico, los efectos de esta guerra se verán reflejado en el alza de inflación, en el entorpecimiento de las cadenas de valor, y en una desglobalización en el largo plazo.
La magnitud dependerá del tiempo que se prolongue la guerra, así como de las intenciones de expansión territorial de Rusia.
Se ha establecido también que este contexto coloca al mundo en la antesala de una desglobalización nunca antes vista en donde los países tenderán a cerrar sus fronteras y el comercio internacional verá una época oscura, en donde la seguridad nacional tomará un lugar por encima de la cooperación mundial y las ventajas comparativas entre naciones.
“El impacto ya está y no podemos mitigar, pero hay otras empresas y sectores que pueden ser palanca económica”.
Carlos Guzmán Gardezabal
Presidente de la Canacintra
