Por la apuesta del Gobierno de México por preservar su diversidad lingüística, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) creará 400 Casas de Lengua Indígena (Cali) con una inversión de 125 millones de pesos, que serán impulsadas y coordinadas por las propias comunidades indígenas en su carácter de sujetos de derecho público, a partir de las disposiciones del artículo dos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Actualmente, 400 comunidades indígenas han desarrollado sus asambleas generales comunitarias, donde se han aprobado sus respectivas Cali, elegido sus Comités de Seguimiento, designado a 400 promotoras y promotores de lengua indígena y definido los espacios para su establecimiento.
Las y los 400 promotores en lengua indígena deberán ser hablantes de la variante lingüística de la comunidad, conocimiento pleno, oral y escrito de la lengua indígena, tener compromiso con la revitalización, desarrollo y fortalecimiento de la lengua indígena y la justicia lingüística y arraigo comunitario e identidad lingüística y cultural.
La enseñanza se realizará mediante inmersión total, es decir, toda la comunicación se dará en la lengua indígena y se llevará a cabo haciendo uso de juegos, canciones y otras expresiones culturales, así como de herramientas tradicionales y tecnológicas.
Es decir, se trata de procesos educativos comunitarios que incorporan valores, prácticas pedagógicas y conocimientos de la cultura indígena.
Esta iniciativa surge para dar cumplimiento al artículo dos de la Constitución Política federal que reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y en consecuencia, a la autonomía para promover el uso, desarrollo, preservación, estudio y difusión de las lenguas indígenas como un elemento constitutivo de la diversidad cultural de la nación, así como una política lingüística multilingüe que permita su uso en los espacios públicos y en los privados que correspondan.
Las 400 Cali se implementarán en 23 estados y cubrirán 63 lenguas indígenas, entre ellas, 71 variantes pertenecientes a 70 pueblos indígenas, enfocándose principalmente en aquellas lenguas con alto riesgo de desaparición y donde se ejecutan los Planes de Justicia y de Desarrollo.
Entras estas, se trabajará en Baja California: Cochimí, Cucapá, Pa Ipai, Kiliwa, Kumiai, Ku'ahl; Sonora: Yaqui, Pápago, Seri, Guarijío del Sur o Makurawe, Mayo, Pima, Cucapá; Chihuahua: Ralámuli, Tepehuano del Norte, Oichkama (Pima), Warijío del Norte, N’dee; Coahuila: Kickapoo; Durango / Jalisco / Nayarit: Wixárika, Náayeri, Tepehuano del Sur, Mexikan; Michoacán: Mazahua, Otomí del Oeste, Matlatzinca, P’urhépecha, Náhuatl de la Costa; San Luis Potosí: Pame, Guanajuato: Chichimeco Jonaz y Querétaro: Otomí del Noroeste (Semidesierto).
En Hidalgo: Otomí del Valle del Mezquital, Tepehua; Estado de México: Mazahua, Matlatzinca y Tlahuica o Pjiekakjoo; Puebla: Popoloca; Tlaxcala: Otomí de Ixtenco; Morelos: Mexicano de Temixco; Veracruz: Chinanteco del Norte, Oluteco, Popoluca de Texistepec, Sayulteco, Tepehua; Guerrero: Me’phaa o Tlapaneco, Mixteco de la Costa Central, Náhuatl de la Montaña; Guerrero y Oaxaca: Amuzgo.
En Oaxaca: Zapoteco Serrano Bajo y del Sur, Chinanteco de la Sierra y del Suroeste Medio, Chocholteco o Ngiwa, Mixteco del Suroeste Central, Chatino, Tacuate, Triqui, Ixcateco, Chontal de Oaxaca, Cuicateco; Tabasco: Ayapaneco; Campeche: Maya,Awakateko, Ixil, K'iche', Q'eqchi'; Chiapas: Kanjobal (Q'anjob'al), Tseltal, Ch'ol, Lacandón, Teko, Qato'k o Mocho', Kaqchiquel, Jacalteco, Akateko, Chuj, Mam y Quintana Roo: Mam, Maya, Yucatán: Maya.
