De albañil a intérprete: Lorenzo canta para alimentar a su familia | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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De albañil a intérprete: Lorenzo canta para alimentar a su familia

Texto y fotos: Alexei Garcia 

“La última noche, cuando pensé que ya me iba a llevar el asunto (COVID-19), todavía luché por permanecer aquí y sí lo logré, porque al siguiente día… en cuanto amanecí, yo me sentí diferente”, afirmó Lorenzo López Santiago, quien se dedica a recorrer varios puntos de la capital oaxaqueña y del estado para deleitar a los presentes con música, que llega a los oídos y hace nacer flores en el alma.

Cuatro años lleva recorriendo diversos puntos de Oaxaca de Juárez, sean mercados, tianguis, plazas públicas, parques, pero también los municipios de Nochixtlán, Huajuapan, Ejutla, Miahuatlán, Zimatlán, Etla, entre otros. Solo lo acompaña una grabadora que está remendada con cinta adhesiva transparente y un micrófono, pues mención aparte merece su vestimenta de charro.

“Cantamos música ranchera, de banda, norteña, grupera y lo vamos cambiando de acuerdo a las veces que vayamos avanzando en nuestros traslados que hacemos”, aseguró. “Pues andamos por ahí difundiéndonos”, expresó.

De albañil a intérprete

Don Lorenzo López Santiago no cuenta con un brazo, por lo que cuando se dedicaba a la albañilería, el trabajo que realizaba era más pesado para él, que para los demás participantes en las construcciones. Además, debido a su condición de desigualdad física, las personas no consideraban pagarle igual.

“Yo me dediqué durante muchos años a la albañilería, pero de repente empezó a bajar; en mi caso me dedicaba a la albañilería, nada más que a veces la gente, su criterio es muy ligero, no sé y ya no me pagaban lo que realmente ganaba un maestro albañil; a veces tenía que trabajar solo, sin chalán, para que pudiera salir ahí algo”, aseveró.

Una ocasión, un grupo de jóvenes lo escuchó cantar; desde entonces decidieron invitarlo a interpretar canciones. Ante la baja en el trabajo de albañil y el pago inequitativo que recibía, un buen día, cansado de estas condiciones, tomó la decisión de vender su herramienta para comprar una bocina y “empezar con este trabajo” .

“A excepción de la pandemia, me ha dejado muchas satisfacciones, la gente me contrata para fiestas, todo tipo de eventos, desde bodas, quince años, velorios, entierros, a todo tipo de eventos, eso me ha motivado también”, puntualizó en una de las cuatro esquinas que conforman el Zócalo de Oaxaca.

Domina variedad de ritmos

“Yo creo que lo importante de este asunto es que a la gente le guste el trabajo que uno hace, lo preparamos con mucho esmero, a veces nos desvelamos, nos amanece ensayando, copiando letras, haciendo pistas, muchas, tenemos un aproximado de unas cinco mil pistas más o menos de diferentes artistas”, comentó.

“Cantamos desde música pop, de Arjona, de Maná, de Elefante, vamos cambiando, Bukis, Temerarios, Angeles Negros, dejamos que la música sea la original y tratar de igualar el tono de los cantantes; a lo mejor no el timbre de voz que tiene, pero tratar de que la canción se parezca mucho a las del cantante”, es uno de sus secretos al momento de interpretar, de motivar la aparición de emociones en los demás.

Por su público, no se rinde

Para don Lorenzo, “la cuestión es aguantar y echarle ganas, porque lo que hagas, yo creo en la vida, lo importante es hacerlo bien porque de eso depende que salgas adelante; por eso es que estamos aquí, con muchas ganas, con mucho entusiasmo, mucho más motivado por la gente que se nos acerca, que nos pide que vayamos a cantarle una hora, dos horas”, comentó.

Tras terminar la entrevista, pone play a su grabadora y comienza a cantar: “Yo soy tu sangre, mi viejo; soy tu silencio y tu tiempo; yo soy tu sangre, mi viejo, yo; soy tu silencio y tu tiempo”, su voz resuena fuerte en aquellos que lo esperan en casa, para compartir el pan y la sal.

 

5,000

pistas ensaya don Lorenzo

1-2

horas canta en eventos privados

 

“Yo me dediqué durante muchos años a la albañilería, pero de repente empezó a bajar; en mi caso me dedicaba a la albañilería, nada más que a veces la gente, su criterio es muy ligero; no sé y ya no me pagaban lo que realmente ganaba un maestro albañil; a veces tenía que trabajar solo, sin chalán, para que pudiera salir ahí algo”.

Lorenzo López Santiago

Intérprete