Cinco datos sobre los orígenes de Oaxaca en los que no habías pensado | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

Cinco datos sobre los orígenes de Oaxaca en los que no habías pensado

Israel García Reyes

¿Alguna vez has pensado en cuál es el nombre zapoteco de Monte Albán y por qué los españoles no destruyeron el lugar a su llegada? ¿Cuál fue la primera capital del estado y cómo se le conocía antes a la celebración de la Guelaguetza, o la identidad del santo patrón de la ciudad?  

Muchas veces damos por hecho nombres y situaciones de nuestro entorno debido a la costumbre, pero para no olvidarnos de ellos, aquí te damos un top de 5 datos en los que casi nunca pensamos sobre los orígenes de Oaxaca.

1.- Monte Albán

Hasta el momento se desconoce el nombre original de esta zona arqueológica, aunque diversos investigadores piensan que fue Dani Baá o Danibaan, que significa“colina sagrada”, erigida por los zapotecas que dominaron la región entre los siglos IV a.C. y VIII d.C. 

En tanto, a la llegada de los mixtecos a la zona, y una vez que tomaron el control del lugar, le llamaron Yucucúi, o “Cerro Verde”. 

El nombre de Monte Albán le fue asignado por los españoles y posiblemente se refiere a la Villa de Montalbán en España, o al Monte Albano en Italia, pues al parecer tenía parecido con ambas regiones.

Es importante señalar que la zona arqueológica de Monte Albán es considerada el mayor asentamiento prehispánico de Mesoamérica, está ubicado a las afueras de la ciudad de Oaxaca de Juárez  y al parecer significó el más grande centro urbano de la cultura zapoteca. 

2.- Supervivencia de Monte Albán

El emplazamiento fue abandonado años antes de la llegada de los españoles y permaneció sepultado bajo tierra, piedras y maleza, por lo cual no estaba a la vista de los conquistadores para saquearlo.  

En 1920, el arqueólogo mexicano Alfonso Caso exploró los vestigios de Monte Albán. 

El arqueólogo descubrió el 9 de enero de 1932 la ofrenda de la Tumba 7 de Monte Albán, un espectacular hallazgo consistente en artefactos de oro (orfebrería) y de otros materiales preciosos, como cerámica.

3.-  Guelaguetza

El término se deriva del vocablo zapoteco guendalezaa que significa “Ofrenda, presente, regalo o cumplimiento”.

El investigador Salvador Sigüenza afirma que la palabra guelaguetza tiene connotaciones de ayuda mutua y reciprocidad en momentos como bodas, nacimientos y defunciones.

Actualmente se le identifica con las fiestas celebradas en julio en la ciudad de Oaxaca de Juárez cuando se reúnen delegaciones de las 8 regiones de la entidad en una fiesta de música y danza, y donde destacan las costumbres y tradiciones de sus pueblos indígenas. 

Aunque la Guelaguetza ha querido vincularse con rituales prehispánicos en honor a Centéotl, diosa mexica, o a Pitao Cozobi, deidad de la cosmogonía zapoteca, su instauración se verifica en la década de los años treinta del Siglo XX con la implementación de políticas de inserción de la entidad en la nueva vida institucional de la nación.

Esta celebración se organizaba el lunes siguiente a la fiesta de la Virgen del Carmen, 16 de julio, y a la conmemoración de la muerte de Benito Juárez, el 18 de julio. En tanto, el lunes posterior tenía lugar la Octava, como se conoce a la culminación de los festejos. Ahora realizan cuatro presentaciones, dos matutinas y dos vespertinas. 

Cabe mencionar que para referirse a dichos festejos anteriormente se les conocía simplemente como "Lunes del Cerro" y al auditorio para su celebración como "Rotonda de las Azucenas". 

 4.- Santo patrón de Oaxaca de Juárez

Desde el siglo XVI, San Marcial, antiguo obispo de Limoges, fue nombrado patrón fundador de la ciudad de Oaxaca y protector de sus habitantes contra los frecuentes sismos de la zona. Su altar se ubica en la catedral metropolitana y se le festeja el 30 de junio.

5.- Primera capital de Oaxaca

San Pedro Tututepec es el pueblo más antiguo de la región de la Costa y es considerado como la primera capital del estado oaxaqueño, cuya fundación a cargo de los españoles se remonta al 16 de marzo de 1522.

Algunas versiones refieren que los mismos conquistadores abandonaron la zona agobiados por el calor y trasladaron la capital a la actual Oaxaca de Juárez, antes conocida como Antequera.