Aunque las autoridades han insistido en reiteradas ocasiones en la importancia de presentar denuncias ante cualquier hecho delictivo, la realidad que enfrentan muchas víctimas dista mucho del discurso oficial.
Ya que presentar una denuncia no solo implica tiempo y dinero, sino también un considerable desgaste emocional. Muchas personas desisten al enfrentarse a trámites largos, complejos y poco eficientes, lo que convierte el acceso a la justicia en un proceso agotador y, en ocasiones, frustrante.
En numerosos casos, las víctimas deben acudir varias veces al Ministerio Público, realizar declaraciones detalladas y aportar pruebas que no siempre están a su alcance.
Falta de denuncias
Ante la denuncia constante de asaltos y robos en el Cerro del Fortín, el secretario de Seguridad Vecinal de Oaxaca de Juárez, Claudio de Jesús Pérez, aseguró que la falta de denuncias ha permitido que los delincuentes regresen una y otra vez a las calles.
Aseguró que se han detectado al menos dos parejas de ladrones identificadas como responsables de múltiples asaltos en la zona. Aunque ya han sido detenidos en varias ocasiones, los liberan a las pocas horas por falta de denuncias.
“Los agarramos dos veces por semana, pero como nadie denuncia, salen libres. Hoy en la mañana estaban cristaleando un coche en la calle Allende; a las pocas horas ya lo habíamos detenido en el mercado de Abasto. Pero, si la víctima no denuncia, en dos días vuelve a quedar libre”, explicó el funcionario.
Robos frecuentes
Vecinos del Fortín han señalado desde hace semanas que los robos son frecuentes, sobre todo a peatones y automovilistas. Aunque hay presencia policial, los detenidos no permanecen mucho tiempo en custodia y regresan a la zona a continuar delinquiendo.
En muchos casos, especialmente de robo sin violencia, los delincuentes son detenidos y liberados poco después, lo que genera una percepción de impunidad. Esto ocurre no porque el delito no exista, sino porque la ley no lo considera de “prisión preventiva oficiosa”, salvo en casos agravados.
De acuerdo con expertos en materia jurídica, si no hubo violencia, el valor de lo robado fue bajo y no existen agravantes, el juez puede permitir que el imputado enfrente su proceso en libertad, con medidas cautelares como firma periódica o restricción de salir del estado, siempre y cuando exista una denuncia.
Detenidos son liberados
Si el acusado ya tiene antecedentes penales, es más probable que el juez determine prisión preventiva justificada. En caso de que no haya denuncia, pese a que la persona es detenida, puede pasar un máximo de 72 horas y es liberado.
Una gran parte de las víctimas opta por no presentar denuncias, alimentando un clima de impunidad que permite a los delincuentes reincidir sin consecuencias legales.
Muchos oaxaqueños consideran que acudir al Ministerio Público no servirá de nada, ya que los agresores suelen quedar en libertad al poco tiempo por falta de pruebas o por tecnicismos legales.
Miedo a represalias
Otro factor es el miedo a represalias, es común que las víctimas teman ser identificadas y sufrir venganzas, lo que las disuade de levantar una denuncia formal.
La falta de pruebas también es un problema común, ya que en la mayoría de los casos no hay cámaras de seguridad ni testigos dispuestos a declarar. Esta situación termina por cerrar el círculo, los delincuentes reinciden porque no enfrentan consecuencias reales.
Ante esta situación, especialistas y organizaciones civiles han señalado la urgencia de implementar reformas integrales que mejoren el acceso a la justicia, brinden protección a las víctimas y testigos, y reduzcan la impunidad.
Asimismo, recomiendan promover una cultura de la denuncia, apoyada por campañas educativas y la presencia activa de las autoridades.
