Anuncia UABJO maestría en cuidados paliativos

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El programa académico iniciará en febrero del 2020.

Entre el 60 y 70 por ciento de personas enfermas no tienen cura y para la mayoría faltan especialistas en cuidados paliativos que junto con su familia les ayuden a disminuir el sufrimiento que propician padecimientos como la insuficiencia renal, la diabetes o la demencia senil. 

Ante este panorama, el profesor investigador de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Uría Guevara López, anunció que en febrero próximo iniciará la maestría en cuidados paliativos, la primera que oferta una institución pública en el país.

El propósito es incrementar el número de paliativistas que actualmente son nueve en todo el estado y se concentran en instituciones privadas, formados en instituciones de otras entidades como Guadalajara, Monterrey y la Ciudad de México.

En conferencia de prensa el coordinador de postgrados de la Facultad de Medicina, Eduardo Pérez Campos, precisó que con esta nueva maestría, que abarcará cuatro semestres y podrá recibir entre 25 a 30 estudiantes de psicología, trabajo social, médicos o personal de enfermería, sumarán nueve postgrados en esa Facultad.

Además, detalló que quienes egresen tendrán un campo laboral amplio en instituciones de salud, educativas o en el campo de la investigación, ya que está alineada a los proyectos de calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) 

“Los paliativistas necesitamos cubrir la atención en todo el estado para conformar equipos multidisciplinarios en centros de alivio y de atención paliativa”, ya que contrario a lo que se piensa, aliviar el sufrimiento de una persona no es caro, sino que reduce en un 65 por ciento los costos de atención de la medicina curativa.

La medicina paliativa permite que las personas enfermas estén en su casa si existe un programa de cuidados paliativos integrados, integrales y sistémicos. A nivel federal, la ley al respecto apareció en 2006 y en Oaxaca a partir de 2015”, sin que la mayoría de la población conozca ese avance.