La Selección Mexicana selló una contundente victoria de 3-0 ante Chequia para asegurar su pase a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026. Sin embargo, la histórica noche deportiva quedó totalmente empañada por graves disturbios y un trágico atropellamiento masivo durante las celebraciones de la afición.
Caos y tragedia en Los Cabos
El punto más crítico de la jornada ocurrió en Cabo San Lucas, Baja California Sur, donde los festejos terminaron en un desastre vial. Decenas de aficionados arrinconaron y comenzaron a balancear de forma violenta un automóvil Volkswagen Jetta en la intersección de Paseo de la Marina e Ignacio Zaragoza.
Presuntamente presa del pánico y la agresión, el conductor —quien viajaba acompañado de su hija— aceleró a fondo contra la multitud. El brutal impacto dejó un saldo de 17 personas afectadas y al menos 10 heridos hospitalizados. Uno de los civiles atropellados se reporta en estado de gravedad debido a un traumatismo craneoencefálico. Tras el percance, la multitud enfurecida bajó al automovilista a golpes antes de que las autoridades lograran arrestarlo. La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) ya emitió un comunicado oficial lamentando profundamente el suceso.
Festejos desbordados bajo la lluvia en CDMX
En la capital del país, más de 800,000 personas inundaron las inmediaciones del Ángel de la Independencia y el Zócalo. A pesar de la activación de la Ley Seca en el perímetro del Centro Histórico, el control policial se vio rebasado por la marea verde. El desorden generalizado incluyó montañas de basura acumulada en las vialidades, el colapso total del tránsito vehicular y actos de imprudencia civil provocados por las severas inundaciones en las avenidas, donde varios fanáticos se lanzaron a "nadar" en los charcos pluviales.
Tensiones en la tribuna
El descontrol no fue exclusivo de las calles. En las tribunas del Estadio Ciudad de México, la tensión deportiva provocó conatos de bronca y discusiones subidas de tono entre los mismos asistentes, obligando al cuerpo de seguridad del inmueble a intervenir de emergencia. Asimismo, el polémico grito homofóbico volvió a escucharse en el recinto, encendiendo las alarmas ante posibles sanciones de la FIFA.
México festeja en lo deportivo, pero el comportamiento de su afición vuelve a poner bajo la lupa la seguridad y el orden público en los eventos de máxima categoría mundial.
