El primer proceso de admisión en línea de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta cuestionamientos luego de que en redes sociales comenzaron a circular videos que mostraban supuestas formas de evadir los sistemas de supervisión durante la evaluación para ingresar a licenciatura.
Mientras más de 158 mil jóvenes realizaron el examen de selección 2026, diversas cuentas en plataformas como TikTok difundieron contenidos donde presuntamente explicaban cómo recibir apoyo externo, ocultar dispositivos electrónicos o aprovechar fallas del sistema de monitoreo con inteligencia artificial.
Las publicaciones generaron polémica al presentar la evaluación como una oportunidad para obtener ventaja mediante métodos irregulares. Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia de que todos los procedimientos difundidos hayan sido utilizados ni de que hayan modificado de manera general los resultados del concurso.
La UNAM confirmó que detectó conductas contrarias a la convocatoria y canceló procesos de ingreso relacionados con irregularidades. Además, presentó una denuncia ante las autoridades por posibles servicios fraudulentos ofrecidos por personas y empresas que prometían ayudar a los aspirantes a resolver la prueba.
Así operaban las supuestas trampasDe acuerdo con los materiales difundidos en internet, algunos métodos buscaban mantener al estudiante frente a la cámara mientras recibía respuestas desde el exterior mediante llamadas, audios o dispositivos adicionales.
Entre las prácticas señaladas estaban compartir pantalla con terceros, utilizar un segundo teléfono escondido o modificar la posición de la cámara para ocultar la intervención de otra persona.
También circularon anuncios en grupos privados donde se ofrecían supuestas respuestas del examen a cambio de pagos económicos. La Universidad advirtió que este tipo de ofertas eran engañosas y recordó que el banco de preguntas utilizado para la evaluación cuenta con múltiples reactivos para evitar repeticiones entre aspirantes.
Miles compitieron por pocos lugaresEn el proceso de selección participaron más de 158 mil aspirantes, pero solo una parte logró obtener un espacio dentro de la máxima casa de estudios.
La competencia fue especialmente cerrada en carreras con alta demanda, donde una diferencia mínima de aciertos puede definir quién obtiene un lugar y quién queda fuera, situación que incrementó la inconformidad entre algunos jóvenes tras conocer los resultados.
Algunos aspirantes señalaron cambios inesperados en los puntajes mínimos de ingreso y pidieron a la institución transparentar el proceso para garantizar que todos hayan competido bajo las mismas condiciones.
UNAM detectó cancelaciones por irregularidadesLa Universidad informó que una parte de los exámenes presentaron comportamientos considerados contrarios a las reglas establecidas. Las evaluaciones fueron supervisadas mediante una combinación de vigilancia humana y herramientas de inteligencia artificial capaces de registrar la actividad del aspirante y generar alertas.
La institución aclaró que la inteligencia artificial no determina por sí sola la cancelación de un examen, ya que las evidencias deben ser revisadas por personal universitario antes de tomar una decisión.
Investigación apunta a posibles negocios fraudulentosAdemás de los aspirantes involucrados, la UNAM señaló que existen indicios de personas y empresas que habrían ofrecido servicios para alterar el proceso de admisión.
La denuncia presentada busca determinar si hubo organizaciones dedicadas a vender mecanismos de fraude, cuántas personas fueron afectadas y si realmente existieron casos de suplantación o intervención de terceros durante la prueba.
Rectoría revisará todo el procesoAnte la polémica, el rector Leonardo Lomelí Vanegas ordenó integrar una comisión técnica para analizar el desarrollo del concurso, revisar datos, procedimientos y resultados, así como emitir recomendaciones para futuros procesos de admisión.
La universidad también anunció que los aspirantes afectados podrán solicitar revisiones y conocer las evidencias relacionadas con la cancelación de sus evaluaciones.
El caso abrió nuevamente el debate sobre el uso de tecnología en los exámenes de ingreso y el reto de garantizar que las nuevas modalidades digitales mantengan igualdad de condiciones para todos los estudiantes.
