Por La Jornada
A unas horas de que concluya el Mundial de Fútbol 2026, familiares de personas desaparecidas realizaron el cierre de la campaña "Hagamos que suceda hasta encontrarles", la cual consideraron como exitosa al lograr visibilizar “la crisis de desapariciones en México” ante la comunidad internacional y mantener vigente la exigencia de búsqueda y localización de sus seres queridos.
Como parte de la clausura, jugaron una última "cascarita por la memoria y contra el olvido por los más de 135 mil desaparecidos” en la Glorieta del Ahuehuete, en Paseo de la Reforma, con la que buscan aprovechar el cierre del torneo para mantener la atención sobre esta problemática.
Verónica Rosas, madre de Diego Maximiliano Rosas Valenzuela, un menor de edad que fue secuestrado en septiembre de 2015, en Ecatepec, Estado de México, afirmó que las acciones realizadas durante el Mundial nunca buscaron confrontar la celebración deportiva, sino aprovechar su visibilidad para exhibir una crisis que, sostuvo, las autoridades han intentado minimizar.
Explicó que la presencia de los colectivos con las fotografías de sus seres queridos y la realización de una "cascarita" de fútbol tuvieron como propósito generar empatía entre la sociedad y recordar que, mientras el país era sede de una de las mayores celebraciones deportivas del mundo, miles de familias continúan buscando a sus desaparecidos.
“Ha sido muy positivo, lo veo esperanzador porque jornada con jornada se fueron uniendo más jóvenes, estudiantes se paran, nos preguntan, ven las fichas de búsqueda, han tomado fotos de las mantas, de los boletines y creo que también eso ha sido importante porque además que queremos conectar con la sociedad mexicana, con la afición de fútbol, también queremos pues que esta crisis traspase fronteras”, señaló.
A su vez, Jorge Verástegui, quien desde 2009 busca a su hermano, Antonio, y a su sobrino, Antonio de Jesús, destacó que la justa deportiva sirvió como una plataforma para recordar que, mientras millones de personas seguían el fútbol, en México miles de familias continúan buscando a sus seres queridos.
Sin embargo, criticó el despliegue de policías por parte de las autoridades para impedir que las manifestaciones de los colectivos de personas desaparecidas llegaran al estadio Ciudad de México. Asimismo denunció agresiones contra las familias buscadoras durante una protesta en Calzada de Tlalpan.
También lamentó que funcionarios y recursos públicos fueran utilizados para encapsular a las familias e impedir sus acciones de protesta, en lugar de fortalecer las labores de búsqueda.
El activista anunció que las movilizaciones continuarán una vez concluido el Mundial. Adelantó que el próximo 30 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, realizarán una jornada de 12 horas de actividades en la Glorieta de las y los Desaparecidos.
En tanto, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) afirmó que ante el silbatazo final, las verdaderas ganadoras de la Copa Mundial fueron las familias buscadoras, quienes “pusieron todo el corazón para visibilizar la crisis de desaparición en el país ante la mirada internacional.
"Su voz cruzó fronteras y la afición de selecciones extranjeras, como Suecia, se solidarizaron con el dolor de las buscadoras y buscadores", destacó a través de sus redes sociales.
