México enfrenta una importante brecha de inversión en infraestructura que hace indispensable fortalecer la participación del capital privado y los esquemas de inversión mixta, aseguró Alejandro González Olhovich, especialista en planeación patrimonial y fideicomisos.
Expuso que el país ya cuenta con modelos de financiamiento, marcos legales y mecanismos de garantía que permiten estructurar proyectos viables y atractivos para los inversionistas.
Al participar en la conferencia "Modelos asociativos y financiamiento de inversiones en infraestructura", organizada por el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), el especialista señaló que el principal desafío no es la falta de instrumentos financieros, sino definir con claridad qué proyectos se necesitan y cómo estructurarlos para hacerlos financiables.
"Hoy existen diversas fuentes de financiamiento para la infraestructura, desde afores y banca de desarrollo hasta banca privada, Sofomes e incluso esquemas de donación. Lo importante es construir proyectos sólidos que generen confianza y certidumbre para quienes aportan los recursos", explicó.
González Olhovich destacó que México cuenta con herramientas jurídicas que facilitan la participación de capital privado en proyectos estratégicos de infraestructura, entre ellas la reciente Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, los mecanismos de mediación y justicia alternativa, así como las reformas al marco bursátil aprobadas en 2023.
"Se han desarrollado herramientas, procesos y sistemas de garantía que permiten hacer negocios con mayor certidumbre. Al final, un inversionista busca recuperar su capital, obtener un rendimiento adecuado y contar con reglas claras sobre los riesgos del proyecto", expresó.
El especialista identificó cuatro retos prioritarios para consolidar los modelos de inversión mixta en infraestructura: fortalecer la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno; consolidar un marco regulatorio claro y armonizado; gestionar adecuadamente los riesgos financieros de los proyectos; y generar confianza mediante procesos transparentes y reglas equitativas para todos los participantes.
Adicionalmente, destacó la importancia de estructurar proyectos eficientes que eviten sobrecostos y retrasos, fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas, incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), asegurar fuentes de financiamiento de largo plazo y garantizar que los beneficios de las inversiones respondan a las necesidades sociales del país.
"Los recursos de inversión compiten a nivel global. Para atraerlos, México debe ofrecer proyectos sólidos, rentables, transparentes y con impacto social", concluyó.
