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Impactan misiles ucranios empresa militar en Rusia

Imagen del incendio en una empresa militar en Rusia tras un ataque con misiles ucranios que, según informes, dejó cinco muertos.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por La Jornada

 

 

Moscú. Tras un fin de semana sin variaciones respecto a las tendencias de las semanas recientes en los escenarios bélicos ruso-ucranios, la semana comenzó con la difusión de videos del ataque de Ucrania la madrugada del lunes con misiles de crucero contra una empresa militar de Rusia, en la ciudad de Voronezh, a 250 kilómetros de la frontera de estos países eslavos, que acabó en llamas.

El gobernador de Voronezh, Aleksandr Gusiev, confirmó el ataque que causó la muerte de cinco personas, decenas de heridos y “daños en algunos talleres de producción de una empresa local”, identificada en redes como la importante fábrica de equipos de semiconductores Sborka de Voronezh, que produce componentes electrónicos para los misiles de crucero X-101 e Iskander-K, así como para las baterías antiaéreas Pantsir C1.

El Estado Mayor del ejército ucranio, de su lado, informó en un comunicado que lanzó desde aviones de combate misiles de crucero –al menos tres alcanzaron su objetivo, indican testigos en redes sociales– contra esa fábrica de Voronezh, que por sus características los expertos consideran modelo Storm Shadow, de fabricación británica, muy costosos y que los ucranios usan en ocasiones especiales.

Asimismo, el mando militar ucranio dio a conocer que atacó el centro de comunicaciones vía satélite en la localidad de Dubna, en la región de Moscú. La agencia noticiosa TASS confirmó la incursión con drones y aseguró que, a pesar del incendio que provocó, la señal televisiva y las comunicaciones no se vieron afectadas y el personal no sufrió daños. Ni las autoridades ni los militares rusos lo comentaron.

Rusia emprendió, el sábado y el domingo, bombardeos regulares de Dnipró, Jarkov, Odesa, Zaporiyia y otras ciudades ucranias con misiles de crucero y algunos balísticos, drones y bombas aéreas guiadas, pero sobre todo llevó a cabo los enésimos intentos de avanzar en un punto del frente que considera clave, la localidad de Kostiantynivka, que trata de rodear con sus tropas desde noviembre del año pasado.

La ciudad entera, parcialmente reducida a ruinas, se ha convertido en zona gris, como se denomina en la jerga castrense local el territorio que no es controlado por nadie y que eventualmente declaran como suya unos y otros, alternándose infinidad de veces en mostrar la foto de su bandera ondeando en algún lugar de Kostiantynivka… unos minutos hasta la llegada del siguiente proyectil enemigo.

Ucrania, en tanto, continuó atacando Moscú con drones y misiles –más de 80 la madrugada de este lunes, según Serguei Sobianin, su alcalde–, lo cual obligó a las autoridades a reforzar la red de defensa antiaérea con la instalación de baterías Pantsir C1, mediante pesados helicópteros de carga, en el techo de algunos de los edificios más altos de la capital.

Esta medida, en opinión de analistas, aumenta la posibilidad de interceptar aparatos aéreos no tripulados, por un lado, y por el otro, también incrementa el riesgo para los moscovitas pues ahora los fragmentos pueden caer en cualquier distrito de Moscú y no sólo cerca de los presumibles blancos ucranios.

Además, Ucrania se centró este fin de semana en lanzar ataques que buscan aislar Crimea del territorio de Rusia al bombardear la mayor parte de puentes y pontones que los unen, la terminal petrolera de Kerch, el puerto Kavkaz (decisivo para la logística de las tropas rusas desde Krasnodar), dos baterías antiaéreas Pantsir C1, cuatro estaciones de radares en la zona, así como tres estaciones de compresión de gas.

Estos ataques, que dejaron un saldo de cuatro muertos y 28 heridos, afectan la logística de la península anexionada en 2014, la cual empieza a tener serios problemas con la escasez de combustible, los cortes de la electricidad y las dificultades para transportar por carretera o ferrocarril cualquier suministro.

El comandante en jefe de los sistema de drones ucranios, Robert Brovdi, al publicar en redes videos sobre los impactos en Kerch, describió así lo que, según él, está pasando en Crimea: “Fracaso completo de su defensa antiaérea, destrucción de lo que queda de sus buques de guerra, parálisis de la flota en la sombra (petroleros ilegales), agotamiento total de recursos y logística, cierre del turismo, falta de combustibles y colapso del transporte”.

El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, calificó de “bárbaros” los ataques ucranios para bloquear Crimea. “Se está trabajando intensamente para minimizar las consecuencias negativas de las bárbaras acciones del régimen de Kiev”, señaló en su rueda de prensa diaria.

El mando militar ruso, en un comunicado matutino, reportó haber interceptado o desviado la madrugada del lunes un total de 301 drones ucranios. El domingo, en 24 horas, dijo que fueron 483 los drones destruidos.

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