Riad. Milicianos hutíes de Yemen, alineados con Irán, atacaron el sábado instalaciones petroleras sauditas en dos puertos de la costa del mar Rojo, y las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita bombardearon a los hutíes, mientras la guerra en el Golfo, que ha interrumpido el suministro mundial, se extendía a un segundo frente.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, declaró que el grupo había atacado con éxito instalaciones pertenecientes a la petrolera estatal saudita Aramco en Jizan y Yanbu. Un video compartido en las redes sociales y verificado por Reuters mostraba una gran columna de humo que se elevaba desde la dirección de la refinería de Aramco en Jizan.
Dos fuentes comerciales con sede en Asia indicaron haber sido informadas de posibles daños a los depósitos de combustible y petróleo en Jizan. Aramco no respondió a las solicitudes de comentarios sobre los incidentes.
En Yanbu, dos misiles balísticos dirigidos contra instalaciones petroleras fueron interceptados por una batería Patriot de fabricación estadunidense operada en Arabia Saudita por el ejército griego en virtud de un acuerdo con Riad, según informaron fuentes de seguridad griegas.
Yanbu es el principal puerto petrolero de Arabia Saudita en el Mar Rojo, donde se cargan millones de barriles diarios, y se ha convertido en la principal ruta de salida del petróleo saudita, que bordea el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán. Jizan, situada en el Mar Rojo cerca de la frontera con Yemen, alberga una refinería con una capacidad de 400 mil barriles diarios.
