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Los ángeles y la naturaleza

Foto(s): Cortesía
Redacción

Los ángeles también están al cuidado de lo que Dios dio al humano; en su entorno, los ríos, las plantas, las flores, las piedras, etcétera, todo lo que nos rodea y que lleva la energía de la sanación, física, mental y espiritual, es descubrir el movimiento de la tierra, del agua, de las plantas, el agua, las aves, las nubes, todo lo natural que habita en la tierra, y que nos lleva a la sanidad, al bienestar y al equilibrio, recuperando a través de todo, la fuerza de la vida que nos une al cielo.


Todos los seres humanos nos dirigimos a nuevas formas de pensamiento porque el movimiento natural de la muerte y renacimiento perpetuo a la naturaleza, permite que no nos cristalicemos en formas viejas de pensamiento; necesitamos volver a conectarnos con la fuente para obtener la clave para transformarnos, podemos volver a convertirnos en niños que experimentan y ven todo con sorpresa y asombro, olvidando a los adultos que hemos sido por milenios.


Tenemos que aprender a recuperar el equilibrio de las cosas, a encontrar el equilibrio en nuestro femenino y nuestro masculino en la materia, a unir el cielo y la tierra en nosotros y a encontrar el equilibrio que nos permita la salud y el bienestar en nuestro nivel del plano físico, viviendo la naturaleza en nuestro interior, sacando la fuerza natural que es la vida, y la luz que está en nosotros y en nuestra fuerza.


Muchas veces nos da miedo la fuerza que podamos experimentar, sin dejar que se desarrolle, pues la destinamos a energías de poder y de ego; solo en la total aceptación de la luz que brilla en nosotros alcanzamos la energía del corazón; tenemos que reconocer, aceptar e irradiar a través de nuestro cuerpo, igual que la planta acepta reflejar la fuerza de la vida en la primavera, logrando la felicidad, el equilibrio y la salud.


Recuperar, además, la noción de amor de manera más equitativa, más amplia y más grande; a veces se cree que hay puertas que jamás se abrirán; sin embargo, un buen día se abren solas, porque las dejamos ir, aceptamos la situación y ya no están en conflicto con nosotros mismos; mientras estemos en conflicto las puertas no se abren, estamos aquí también para ayudar a los ángeles en su misión, como ellos están para ayudarnos en forma de intuición, pero nuestra labor es amar y amarnos y hacer que la luz resplandezca y toque a los demás.


El amor y la madre naturaleza, se unen para dar al ser humano la posibilidad de encontrar en ella y dentro de sí mismo todas las herramientas necesarias para vivir en armonía y sanidad con todo su entorno; es tan sencillo, pero los humanos lo hacemos tan difícil porque nuestra materia y nuestro ego, no permiten que la paz llegue a nuestros corazones.


Si ángeles, humanos y madre naturaleza vivieran en comunicación y armonía, se rompería el círculo de desamor y se viviría como al principio en un paraíso creado; en estos momentos tan difíciles para la humanidad, las claves son amor, respeto, y armonía.

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