El desfile del Primero de Mayo de 1980, con el gobernador Pedro Vásquez Colmenares al frente, transcurría en calma, pocos metros antes de llegar al balcón principal de palacio de gobierno, las arengas de los profesores de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) rompieron el orden: “¡Pago de salarios!, ¡Destitución ya de Hernán Morales (delegado de la SEP en Oaxaca)!”. Así nació el movimiento democrático magisterial, que luego de 38 años se mimetiza con su antiguo oponente, Vanguardia Revolucionaria.
El entonces profesor de la escuela primaria Basilio Zárate, del valle de Etla, Pedro Martínez Noriega, recuerda que la manifestación de los maestros fue espontánea. “Días antes se realizó un congreso para renovar al comité ejecutivo seccional en Huajuapan y se impuso como secretario general a Fernando Maldonado Robles, quienes asistimos a la asamblea nos pronunciamos en contra; pero además había un adeudo muy grande a los trabajadores de la secundarias agropecuarias y otras instituciones educativas, de manera que en el desfile los profesores demandaron el pago de salarios y una nueva elección del dirigente seccional”.
Comenta que los profesores disidentes compartieron información de lo sucedido en la designación del comité de la sección 22 con las delegaciones sindicales. “En Tlacolula de Matamoros, Aristarco Aquino Solís y otros compañeros integraron un comité de lucha y nos pidieron que diéramos a conocer los pormenores de la imposición de Maldonado Robles -en ese tiempo también dirigente estatal del PRI-, a través de Vanguardia Revolucionaria, el brazo ejecutor de Carlos Jonguitud Barrios”.
Rubén Núñez, plantón y marcha en la ciudad de México, en medio de macanazos. FOTO: Agencia Reforma
EL DESFILE
Sin ironía, recuerda que la sección 22 participaba cada año en el desfile oficial del Día del Trabajo. “Era clásico que desfiláramos con la cara bonita de los maestros, que eran las educadoras, que iban hasta adelante. Primero iba el director de educación, que en 1980 era Salvador Nuñez Ledezma, luego el comité ejecutivo seccional y al último el contingente de maestros”.
Ya en el desfile, los maestros de secundaria lanzaron consignas: “¡incremento salarial”, “¡pago de salarios!”, lo que sorprende a toda la cúpula gubernamental y, a pesar de que intentaron que el contingente no pasara frente a palacio de gobierno, lograron gritar en la cara del gobernador.
Evoca que después del desfile, el comité ejecutivo seccional se encerró en el edificio sindical y los profesores los obligaron a volver a desfilar y pasar de nuevo frente a palacio.
Por la tarde, los inconformes se reunieron en el Llano, donde empezó a discutirse quién representaría a los disidente, se pronunciaron por el secretario general de la delegación sindical de Etla, Pedro Martínez Noriega.
El 10 de mayo hicieron la primera manifestación grande en Oaxaca, del tecnológico a El Llano, pasando por palacio.
“Ahí dí mi primer discurso. Pero además la marcha fue silenciosa, para no asustar a la gente y funcionó; así empezamos a cultivar la simpatía de la ciudadanía y de los padres de familia”.
EL GIRO POLÍTICO
El 13 de mayo, en consejo estatal, se nombra una comisión ejecutiva con tres representantes de cada región, lo que le da forma al movimiento magisterial.
El 15 de mayo se realizó la primera movilización estatal. “Es aquí donde nuestras demandas se vuelven políticas, porque ya pedíamos la destitución del comité ejecutivo seccional y nombrar una nosotros, en un ejercicio democrático”.
La rispidez en las negociaciones entre gobierno y magisterio se agravó con la salida de José Murat (izquierda) como gobernador y la llegada de Ulises Ruiz (derecha), pues con se vino el cisma de 2006.
Recomponen cúpula magisterial
Dice que mientras padres de familia, autoridades municipales y sociedad les respaldaron, ellos cayeron en el juego de la Secretaría de Gobernación (Segob), que impuso una comisión ejecutiva presidida por un representante del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE y los demás de la sección 22. “A mí me nombran secretario de Organización y prácticamente asumí la dirección del movimiento estatal, pero se manejaban dos estructuras: una, la institucional y, la otra, a través de los comités de lucha, aunque se les cambió de nombre por el de coordinadoras delegacionales; además se crea la figura de la asamblea estatal para la toma de decisiones.”
Sin embargo, el trabajo con la base continuaba y el 22 de mayo de 1982, en el congreso para elegir al nuevo comité seccional, barren en la elección, por lo que es reconocido como secretario general de la Sección 22 del SNTE.
En febrero de 1985 tiene que renovarse el comité ejecutivo seccional pero el comité nacional se niega a expedir la convocatoria, por lo se presiona con paros de actividades y se organiza una marcha-caminata a la Ciudad de México. En la primera marcha llegan a Tamazulápam porque les iban a dar la convocatoria el 21 de marzo, pero no cumplen, así que se reagrupan y en 1986 reinician la caminata al antiguo Distrito Federal.
LA ESTANCIA EN MÉXICO
Estuvieron más de 60 días en la capital del país sin lograr siquiera el diálogo con el comité ejecutivo nacional, pero su instrumento sindical, Vanguardia Revolucionaria, nombró un comité seccional paralelo encabezado por Adelfo Cortés Girón.
En Oaxaca, toda la estructura educativa se entregó al comité ejecutivo nacional del SNTE, “pero resistimos el embate y en 1988 volvemos a pedir el congreso seccional”.
Se fortalece la CNTE
“Finalmente nos dan la convocatoria, pero no se realiza la asamblea. Nosotros ya habíamos elegido a Aristarco Aquino, así que por acuerdo de la base los dos realizamos trabajos de dirección de la organización seccional”.
En aquella época cae el dirigente nacional del SNTE, Carlos Jonguitud Barrios, y el gobierno federal de Carlos Salinas de Gortari impone a Elba Esther Gordillo Morales; en este contexto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) crece y se da la negociación con la lideresa para llevar a cabo el congreso magisterial que reconoce a Aristarco Aquino Solís como dirigente seccional”.
Sin rencores, sostiene que cuando deja la dirigencia magisterial se le abre un grupo especial en la escuela primaria de Etla, de donde había salido nueve años atrás para encabezar el movimiento democrático, con el argumento de que iban a decir que se había aprovechado del puesto. “Así que metí una licencia de seis meses sin goce de sueldo y nunca regresé al magisterio”.
Un botín llamado IEEPO
El maestro en sociología, Isidoro Yescas Martínez, sostiene que el movimiento magisterial oaxaqueña vivió una etapa de democratización de 1980 a principios de los 90. “El cambio más visible que se da en la relación magisterio-gobierno, en esta nueva relación, es cuando el gobernador Heladio Ramírez López firma el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal, y con ello abre las puertas para la descentralización de los servicios educativos y la consiguiente creación del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), en 1992, cuyo control entrega a los maestros”.
Las corrientes al poder
Subraya que a partir de la entrega del instituto al sindicato comienza una disputa entre las corrientes sindicales para que sus cuadros se apoderen de las estructura oficial, porque de esta manera ellas marcan el rumbo de la educación estatal.
“Los cargos en el IEEPO se vuelven importantes porque eso permite mantener el control del organismo oficial, pero la forma de control es idéntico al que manejaba Vanguardia Revolucionaria: utilizaban el poder burocrático, financiero y administrativo que les otorga tener a su gente en los cargos directivos del instituto para manejar el tema de plazas, permisos, permutas, ascensos, cambios de adscripción y el control de la asistencia a las movilizaciones a través de los principios rectores”.
Apunta que no hay que olvidar que cuando se da el relevo de Pedro Martínez Noriega por Aristarco Aquino Solís comienza a observarse un descenso muy notable en las movilizaciones, hay mucho desgaste desde luego, entonces se impulsan estos principios rectores para controlar a los sindicalizados.
Dice que ahí comienza la disputa por los puestos burocráticos al interior del IEEPO y se tejen nuevas relaciones de poder con los gobiernos federal y estatal. “La negociaciones anuales con el gobierno estatal que les permiten tener prestaciones que ningún sindicato había tenido; esta situación se da en una relación poco transparente, porque los dirigentes reciben también canonjías que jamás se informan a la base”.
