- Antelmo Salinas y Ana Karina López fueron ganadores absolutos de las ramas varonil y femenil de la 12a Atlética Día de Rábanos
Todo un éxito y con gran entusiasmo y esfuerzo en cada zancada se vivió la 12a edición de la tradicional Atlética Día de Rábanos, con la cual los atletas cerraron el 2025 de la mejor manera que saben hacerlo, corriendo y cargándose de alegría y regocijo rumbo a recibir el Año Nuevo.
Más de 200 personas participaron en la justa pedestre que tuvo como salida y meta la explanada de la agencia municipal de Santa María Ixcotel, con prueba de cinco kilómetros y en la que el recorrido incluyó calles como 16 de Septiembre, la Avenida Lázaro Cárdenas y la Carretera Internacional 190, así como el Monumento a Juárez.
El experimentado y veloz Antelmo Salinas fue el ganador absoluto con un tiempo de 25 minutos y 49 segundos, seguido por Guillermo Pérez, quien ingresó poco más de un minuto después al arco de meta (27´02¨); y muy de cerca, a sólo tres segundos de él, con registro de 27´05¨ se agenció el tercer puesto Abraham Oliva.
Mientras que en la libre femenil, la triunfadora fue Ana Karina López con registro de 30 minutos 29 segundos, al tiempo que la siempre disciplinada y tenaz atleta María Soledad Hernández, mejor conocida de cariño en el mundo atlético como “Solecito”, se ubicó en la tercera posición, con 35´32¨. Y en tercer lugar se ubicó Veronica García con 36´29¨.
CERROJAZO DE AÑO
Toda una fiesta atlética se vivió en dicha explanada ubicada también detrás del templo y jardín de Ixcotel en una mañana con frío y en la que conforme avanzó el tiempo el sol transmitía ese calorcito que hacía más agradable aún la aventura atlética.
Por supuesto, corredores de diferentes equipos tuvieron la oportunidad de saludarse, darse el abrazo de fin de año y externar buenos deseos.
Tras concluir el recorrido, tampoco faltó la foto del recuerdo en el podio, con la imagen oficial de esta 12a edición de fondo y portando esos enorme rábanos que no podían faltar ante la tradición que se celebró corriendo.
De igual modo, con alegría, los corredores saborearon un rico ponche calientito, que mermó el frío y fue bálsamo para la garganta; las 150 medallas disponibles fueron un gran trofeo para quienes concluyeron la ruta, y es que la presea fue con un bonito diseño precisamente de un rábano y con listón rojo sublimado.
Para cerrar se llevó a cabo la ceremonia de premiación, que encabezó la creadora y coordinadora general de la tradicional justa, Soledad Ruiz Azpeitia, quien hizo entrega de los sobres con dinero en efectivo a los tres primeros lugares de cada rama.
Así, la tradición atlética sigue viva.
