Los atentados terroristas del 22 de julio de 2011 en Noruega fueron perpetrados por un ultraderechista noruego, descrito por los medios como de ideología nacionalista, contrario al multiculturalismo e islamófobo.
Estos ataques consistieron en una explosión en el distrito gubernamental de Oslo, capital de Noruega, y un tiroteo ocurrido dos horas después en la isla de Utoya, ubicada en el lago Tyrifjorden, a pocos kilómetros de Oslo.
Estos actos violentos dejaron un saldo provisional de 77 muertos y 319 heridos. En medio de una gran confusión en Oslo, por la tarde del mismo día del atentado las autoridades confirmaron que detuvieron a un hombre disfrazado de policía que fue el que abrió fuego contra una multitud de jóvenes en Utoya.
El detenido fue identificado como Anders Behring Breivik, un empresario noruego, de 32 años de edad, descrito por la Policía como simpatizante de la extrema derecha. Ambos ataques fueron aparentemente coordinados por el mismo agresor.
Breivik fue condenado en agosto de 2012 a 21 años de prisión por los ataques explosivos ocurridos en Oslo y el tiroteo en la citada isla próxima a la capital en que se celebraba un campamento juvenil del Partido Laborista.
El atentado explosivo en Oslo
A las 15:26 horas se produjo una explosión en el entorno de la oficina del entonces primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg.
En la zona se congregan casi todos los edificios gubernamentales. La sede del Ministerio de Petróleo y Energía fue el edificio más dañado.
Más adelante hubo incendios en otros edificios. Se reportaron 8 muertos y 209 heridos. Según medios locales, el edificio de gobierno que resultó afectado quedó prácticamente destruido y la zona se "asemejaba a una zona de guerra", por el daño causado.
De acuerdo con las declaraciones de la Policía, el atentado fue perpetrado por Anders Behring Breivik mediante un coche bomba y podría haber consistido en una o varias explosiones que afectaron al edificio, dejándolo en llamas y con sus 17 pisos con severos daños.
Medios noruegos aseguraron que se sintió un fuerte movimiento en el suelo con la explosión.
Además, el estruendo de la explosión y la onda expansiva se dejaron sentir en varios kilómetros a la redonda, según informaron testigos. El atentado causó fuertes daños en los edificios circundantes.
Masacre de jóvenes en Utoya
Pocas horas después se supo que Anders Behring Breivik disfrazado de policía había reunido a todos los que se encontraban en la isla de Utoya, situado al norte de la capital, con la supuesta intención de llevar a cabo un control de seguridad.
Pero luego abrió fuego contra la multitud en el campamento juvenil político del Partido Laborista Noruego, donde al día siguiente iba a participar el primer ministro con las juventudes de su partido.
El asesino iba armado con una pistola y un rifle. Una vez que reunió a los asistentes al encuentro comenzó a disparar sobre ellos de modo indiscriminado.
De acuerdo con la Policía local, 69 personas murieron víctimas del ataque y hubo 110 heridos. Se cree que gran parte de las víctimas murieron ahogadas en el lago mientras intentaban escapar.
También, se encontraron en la isla varios explosivos desactivados, según informó la Policía local. El tiroteo en la isla, duró más de 70 minutos, tiempo durante el cual el pistolero disparaba con pausas de 10 segundos entre los tiros, mientras celebraba con gritos de victoria
Desde el momento en que la Policía recibió la llamada oficial de las autoridades locales del pueblo más cercano a la isla pidiendo su intervención urgente hasta que las fuerzas policiales desembarcaron en la isla transcurrieron 47 minutos, y sólo dos minutos después de llegar los efectivos policiales el asesino se rindió a ellos; lo que ha desatado fuertes críticas de que muchas vidas pudieron salvarse si la Policía hubiera llegado antes a Utoya.
Responsabilidad
El asesino, detenido en la isla de Utoya, Anders Behring Breivik, fue descrito como nacionalista y fundamentalista cristiano, al que algunos consideran de extrema derecha, si bien él mismo se define como cristiano y conservador en su perfil de Facebook.
Anders Behring Breivik había colgado mensajes en Internet declarándose enemigo de la sociedad multicultural.
De acuerdo con su abogado, Breivik habría declarado que su acción fue "atroz" pero "necesaria" y que la había planificado durante un largo período de tiempo. Además, se supo que había redactado un "manifiesto" de 1.500 páginas y lo había colgado en internet antes de los atentados; ese texto, titulado 2083.
A European Declaration of Independence y firmado con el seudónimo de Andrew Berwick, gira en torno a la "guerra de culturas" y en cómo puede liberarse Europa del Islam. También se dio a conocer que Breivik se identificaba a sí mismo con los Caballeros Templarios y que había colgado un vídeo en YouTube en que llamaba a sus seguidores a la guerra contra el marxismo y el Islam; en él aparecía empuñando un fusil automático y con un parche en el brazo que decía "Cazador de Marxistas".
YouTube retiró el vídeo el día siguiente a la masacre por la noche. Se generó un fuerte debate en la sociedad noruega, ya que la mayoría de la población considera que las penas contempladas por la legislación penal de su país son demasiado blandas; y en el caso especial de Anders Behring Breivik desearían verlo condenado a cadena perpetua o incluso, en el caso de algunos sectores más radicalizados, a la pena de muerte.
Los crímenes de terrorismo de los que acusaron originalmente a Anders Behring Breivik tienen una pena máxima de apenas 21 años de cárcel en el Código Penal noruego, mientras que los crímenes contra la humanidad tienen en ese mismo código una pena máxima de 30 años de prisión.





