La estatua de Poseidón en puerto Progreso ha llevado a la población de Yucatán a organizarse a través de las redes sociales para destruir dicha estatua.
Durante su graduación una niña recibió una broma cuando al abrir uno de sus regalos esperando algún juguete descubrió que se trataba de un bolillo mordido.
Vecinos de esta zona denuncian que los trabajadores del DIF estatal se han adueñado de las calles y obstaculizan accesos de los propietarios a sus viviendas