Colectivo Cuenteros| Olor a membrillo (primera de dos partes)
Han pasado tres años desde que mamá se fue. Dice el tío Maclovio que ya no tiene esperanza que Sabina vuelva, que lo mismo hizo Lola, su gata: un día abandonó a sus crías y nunca regresó. La que siempre habla de mamá es la tía Simona. Dice que ojalá no regrese, porque si la vuelve a ver, la mata. La tía Simona es flaca y encorvada; su nariz es un triángulo en medio de su cara y tiene un tic en el ojo izquierdo. Los gatos huyen aterrorizados cuando la ven.