Colectivo Cuenteros| Cuadro nuevo
Una noche, de camino a mi casa después de un largo día de trabajo, encontré una galería ambulante en el parque que está enmedio del fraccionamiento donde vivo. Miré cada cuadro esperando encontrar uno para la sala o habitación de mi casa, pero el que más me fascinó fue de una viejita con una linda sonrisa. No dudé en llevarlo.
Al llegar a casa, coloqué el cuadro en la sala. Pero ahí no combinaba, así que me lo llevé a la habitación y lo colgué en la pared frente a mi cama. Ya entre las cobijas, mientras acariciaba a Dina, mi gatita, le dije: