ESTAS LETRAS QUE LEES| Sueños oaxaqueños
El séptimo mes del año ha llegado, trayendo consigo el verano, las lluvias, la Guelaguetza y un sin número de turistas de alrededor del mundo, que visitan estas tierras para conocer un poquito de lo muchísimo que tiene Oaxaca que ofrecer, y es que, para pasarla bien, los oaxaqueños nos pintamos solos, pero en julio más.
En julio, las calles huelen a colores, la música satisface el apetito, las calendas aparecen de la nada, los bailables se interpretan al sonido de la banda, en una fiesta en la que todos están invitados, y donde hasta los perros bailan.