Colectivo Cuenteros| Hueco
Un día, Pandora jugaba en la habitación con su mejor amigo, un perrito negro que su padre había encontrado a los pies de un árbol. El cachorro comenzó a ladrar. La niña se inclinó y vio que había descubierto un hueco en la pared. Echó un vistazo en las tinieblas del orificio y vio que un extraño en un parque se alejaba de ella. Desconcertada, despegó la cara. Ladrando más fuerte, el perrito se escapó de las manos de Pandora y se coló por el hueco. Gritó, metió la mano por el hoyo, pero no pudo hacer más que mirar mientras su mascota se alejaba detrás de aquel extraño.