Leonardo Pino
En el año 1812, Gran Bretaña, en guerra simultánea con Estados Unidos de América y Francia, invade territorio estadounidense y su ejército llega hasta Washington, donde incendiaron varios edificios públicos, entre ellos la Casa Blanca y el Capitolio.
Fue la primera vez que tropas extranjeras penetraron en su suelo. La segunda ocasión fue el 9 de marzo de 1916, cuando las tropas del general Francisco Villa atacaron el pueblo de Columbus, Nuevo México y el campamento militar, hoy convertido en el Pancho Villa State Park.
¿Cuáles fueron las razones del general Villa, uno de los principales protagonistas de la Tercera Transformación de la vida política nacional, la Revolución Mexicana, para atacar a las fuerzas armadas de Estados Unidos en su propio país? Existen varias suposiciones sobre las motivaciones al respecto, aunque ninguna de ellas haya sido la determinante para tomar la decisión final que tomó el Centauro del Norte.
La más conocida es la supuesta complicidad y entrega del gobierno de Carranza al régimen americano. Otra, con visos de certeza, es que Villa había sido timado por el contrabandista de armas, Sam Ravel, que vivía en la población atacada.
Un hecho sangriento, ocurrido días antes en la ciudad de El Paso, pudo haber sido determinante: veinte paisanos, a quienes se intentaba despiojar y para ello fueron rociados con querosén, sufrieron una muerte atroz presa de las llamas. Al conocer la historia, los guerrilleros del general Villa se sintieron motivados a vengar la muerte de los connacionales.
Claros que también existían ofensas, ataques y conquistas de territorios nacionales por parte de gobiernos de Estados Unidos. En el año 1836, Texas fue anexada a Estados Unidos; en la guerra de rapiña de 1846-48 nos arrebató Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah, California y partes de otros Estados; en 1853 se quedó con La Mesilla. Además, estaba reciente el “Acuerdo de la Embajada”, donde se decidió el derrocamiento del presidente Madero y su posterior asesinato, junto a José María Pino Suárez.
Como respuesta al ataque villista a Columbus, Estados Unidos ofreció una recompensa de cinco mil dólares por la cabeza del general mexicano y envió una expedición punitiva, compuesta por seis mil soldados, para ajusticiarlo. Los soldados de Pershing, entre quienes se encontraban los tenientes Dwight Eisenhower y George S. Patton, profanaron con su planta el suelo patrio, con la autorización del gobierno de Carranza; entraron por Palomas, cantando “Oh, Susana”, seguros del triunfo de su objetivo. Once meses después, los que “entraron como águilas” debieron retirarse en franca derrota, también por Palomas, pero como “gallinas mojadas”, como dijo Francisco Villa.
El mismo Pershing tuvo que admitir que “Habiendo sido precipitados a entrar a México con la intención de comer a los mexicanos crudos, hicimos marcha atrás y ahora nos escondemos como un cachorro abatido con la cola entre las piernas”.
CIENCIA A LA MANO
El virus del hambre
Alberto Hernández
Lo que parecía una crisis global de salud pública ha derivado rápidamente en una grave crisis de hambre que ha puesto al descubierto la enorme desigualdad del mundo en que vivimos. A menos que los gobiernos actúen de forma urgente para abordar la inseguridad alimentaria y sus causas, lo peor está aún por llegar. Las estimaciones apuntan a que, probablemente, 11 personas estén muriendo cada minuto a causa del hambre extrema provocada por la combinación letal de los conflictos, la COVID-19, y la crisis climática.
Los conflictos siguen siendo la principal causa del hambre desde que empezó la pandemia, empujando a casi 100 millones de personas en 23 países asolados por conflictos a una situación de crisis alimentaria o peor.
A pesar de los llamamientos para un alto al fuego mundial que permitiese centrar la atención en combatir la pandemia, la mayoría de los conflictos no ha cesado. Ahora se ha sumado el enfrentamiento Rusia-Ucrania, que ha alterado el normal funcionamiento de los mercados y compromete el abastecimiento de alimentos, impactando sus precios e insumos claves para su producción.
Las consecuencias económicas de la COVID-19, que han agravado la pobreza y puesto al descubierto la creciente desigualdad a nivel mundial, han sido el segundo factor causante de la crisis de inseguridad alimentaria mundial. Los colectivos excluidos, especialmente las mujeres, las personas desplazadas y las personas que trabajan en el sector informal, han sido los principales afectados. Cerca de 2,700 millones de personas no han recibido ningún tipo de ayuda pública para hacer frente al desastre económico producido por la COVID-19. Mientras tanto, los ricos han seguido incrementando su fortuna durante la pandemia.
La crisis climática es el tercer gran factor que ha acelerado la grave situación de hambre en el mundo este año. Aproximadamente 400 catástrofes provocadas por fenómenos meteorológicos extremos, 14, entre ellos tormentas e inundaciones históricas, han seguido intensificándose y afectando a millones de personas en Centroamérica, el Sudeste asiático y el Cuerno de África, donde las comunidades ya estaban profundamente afectadas por los efectos de los conflictos y de la pobreza generada por la COVID-19.
Los incesantes conflictos, las crisis económicas agravadas por la pandemia y la creciente crisis climática han arrastrado a millones de personas más a una situación de hambre extrema.
Es probable que este drama humanitario se agudice, si la comunidad internacional no toma medidas urgentes. (Con información de OXFAM).
MEMENTO
10 de marzo de 1911: En Villa de Ayala, Morelos, se levanta en armas Emiliano Zapata para secundar el movimiento revolucionario de Francisco I. Madero.
11 de marzo de 1854: Ignacio Comonfort, Juan N. Álvarez y Florencio Villarreal se adhieren al Plan de Ayutla.
11 de marzo de 1867: Salen del territorio nacional las últimas tropas francesas que apoyaban a Maximiliano de Habsburgo.
11 de marzo de 1915: Tropas convencionistas encabezadas por el general Emiliano Zapata entran en la Ciudad de México.
14 de marzo de 1565: Muere el fraile franciscano, Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán, quien se destacó por su labor como educador y benefactor de los pueblos indígenas.
14 de marzo de 1858: La guardia de Palacio de Gobierno, en Guadalajara, hace prisionero a Juárez y a los miembros de su gabinete para ser fusilados, siendo salvados por las palabras memorables de Guillermo Prieto: “levanten esas armas, los valientes no asesinan”.
15 de marzo de 1916: El general Pershing, al frente de la Expedición Punitiva, entra en territorio mexicano para tratar de capturar a Francisco Villa por haber atacado Columbus días atrás.
16 de marzo de 1863: Sitio de Puebla. Las tropas invasoras francesas se presentan en la Ciudad de Puebla para atacar a las fuerzas republicanas del Presidente Benito Juárez.
