El lector furtivo: Tres muertes y un festejo | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

El lector furtivo: Tres muertes y un festejo

Luis Ángel Márquez

Rafael Alfonso

 

A finales de la segunda decena del siglo pasado, el librero español Vicente Clavel Andrés se percató de una asombrosa coincidencia en las muertes de tres grandes de la literatura universal. Recordamos principalmente a dos de ellos, William Shakespeare y Miguel de Cervantes por su relevancia indiscutible a nivel mundial, a quienes hay que sumar al Inca Garcilaso de la Vega. De este último tenemos poca memoria porque está menos globalizado, aunque es una figura muy importante para la literatura hispanoamericana. Sobrino nieto del célebre poeta toledano Garcilaso de la Vega, se trata del primer autor mestizo americano que logró inscribir su nombre en las letras del Siglo de Oro español. Los tres personajes -Shakespeare, Cervantes y el Inca- murieron el 23 de abril de 1616.

Vicente Clavel Andrés promovió activamente esta fecha como digna de ser conmemorada, de forma que bajo su iniciativa y con la ayuda de los libreros locales se celebró en Cataluña, en 1930, el primer Día del Libro. La propuesta del también periodista español fue retomada por la UNESCO para instaurar, desde 1995, el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor.

Si bien la elección de la fecha tiene una intención bastante clara, en honor a la verdad habría que dar cuenta de las imprecisiones que conlleva. De los tres personajes no sacamos en claro que alguno de ellos haya fallecido efectivamente en aquel día tan emblemático (mira que morirse el mismo Día Internacional del Libro es cosa seria). Sabemos, por ejemplo, que a la muerte del Bardo de Avon, Inglaterra se regía por el calendario juliano y no por el gregoriano, propuesto por el Papa Gregorio XIII, de tal forma que en realidad la fecha de su fallecimiento corresponde al 3 de mayo del calendario actual.

En cuanto a Miguel de Cervantes Saavedra, en realidad murió el 22 de abril y la fecha consignada en el acta es la de su entierro, conforme a la tradición vigente en aquel momento. En lo que se refiere al Inca Garcilaso, el dato es aún más oscuro porque las noticias ultramarinas no tenían la precisión de las actuales comunicaciones y no se sabe con certeza si su deceso ocurrió el día 22, 23 o 24.

De cualquier modo, el hecho de que tres gigantes de la literatura exhalaran su último suspiro el mismo día, y casi a la misma hora, no deja de ser una idea atrayente, más incluso que el hecho de saber si se conocían o reconocían como autores.

Nos parece lógico pensar que, por compartir el idioma, Cervantes y el Inca estuvieran perfectamente anoticiados el uno del otro. "Comentarios reales de los Incas" tenía el atractivo de presentar a los europeos una cultura hasta entonces desconocida y pronto consiguió el éxito editorial. Por su parte, "El Quijote de la Mancha" rápidamente se convirtió en un suceso. Se sabe que el traductor de Cervantes al inglés era amigo de Shakespeare y que éste compuso, basado en el primero, una pieza conocida como "Cardenio", en colaboración con John Fletcher. Esta pieza -ahora desaparecida- es, sin duda, un objeto del deseo para cualquier coleccionista.

En lo general, aunque imprecisa, existe un consenso en lo atinado de la fecha para celebrar este artefacto conocido como libro, de manera que quienes amamos la lectura amanecimos con el sabor a festejo que nos dejó el día de ayer.