La exposición “Tzompantli Gráfico Oaxaqueño” reúne la obra de 42 artistas de diversas latitudes, muchos residentes en Oaxaca. El tema de la muerte plasmada en técnicas como xilografía, litografía y serigrafía, en grabados de 30 por 30 centímetros, en en blanco y negro.
En esta muestra se da la conjunción de varias visiones en una sola galería. En entrevista, Christopher Díaz destacó que en su pieza, hace una alegoría a la película “La nave de los monstruos”, una escena en la que se ve a Piporro y Lorena Velázquez, así como a la araña gigante.
Haydee Nucamendi, artista y fundadora de La Productora Gráfica del Bosque compartió que esta exposición celebra el ciclo de la vida y la muerte, y es una especie de homenaje a los amigos y familiares que ya no están.
“En México vivimos la muerte como una festividad, es el cierre de un ciclo a partir de las vivencias. La esencia de esta muestra es conmemorar y celebrar, continuar con esa herencia y transmitirla a las otras generaciones”.
La permanencia de esta muestra en la galería permitirá que propios y visitantes conozcan una diversidad de estilos, de cada uno de los artistas, entre los que participan: Alejandra Canseco Alhil, Alejandra Carmona, Briceida Luna, Carlos Franco, Celeste Santiago, César Chávez, Alberto Martinez, Cristopher Díaz, Daniel Hernández, Ed McCaughan y Eber JC.
Así como: Enrique Gijon, Eva Macías, Eumir Martínez, Fernando Beta, Jhovany De Ala, John Kaine, José Flores, Gabriela Morac, Haydee Nucamendi, Irving Herrera, Iván Doroteo, Ivan Bautista, Iza Mendoza, José Luis Arellanes, Liliant Alanís, Lucero Valdez, Misayo Tsuitsui, MK Kabrito, Patricia Valle, Pavel Aquino, Pita Wild C, Salime Guro, Samuel Chávez, Silverio Herrera, Stephany Sánchez, Tania Alcazar, Venancio Velasco, Viridiana Carmona, V. Lara, Yescka y Jetro González.
Las gráficas están colocadas directamente a la pared en forma de tzompantli, que era un altar en forma de bastidor donde se montaban ante la vista pública un conjunto de cráneos con el fin de honrar a los dioses.
Sobre esta estructura que se cree que derivaba de la práctica entre los antiguos mesoamericanos de decapitar a las víctimas de los sacrificios humanos y conservar sus cráneos en una especie de empalizada de madera para su exhibición pública.
