Isabel Rojas, directora y fundadora de OaxacaCine comparte lo que ha significado a lo largo de 14 años trabajar desde la resistencia y la autogestión, así como lo que involucra hoy en día la exhibición de cine en comunidades, una realidad hoy en día que marca un antes y un después para el proyecto que abandera, ya que en su versión móvil y en pantalla gigante amplía las posibilidades de llevar cine a diversas comunidades del estado.
“Exhibir cine es una profesión y es un trabajo complejo en el que intervienen aspectos técnicos, recursos humanos, recursos económicos, un saber compartir las películas, guiar las conversaciones antes y después de las proyecciones, una organización y un trabajo en equipo, un trabajo colectivo, así como una red de vínculos y contactos con distribuidores para poder exhibir las películas de manera que se les paguen los derechos de exhibición. Hay todo un proceso alrededor de hacer una exhibición”, comenta la también gestora cultural.
Hablar sobre la reciente gira por la Mixteca, que OaxacaCine Móvil llevó, gracias a Piano Distribución, es hablar de una realidad para la exhibición en el estado. Y al hablar sobre lo que ocurre antes de llegar al momento de proyectar una película en algún municipio, ella compartió sus experiencias.
-Cuéntanos, ¿Qué ocurre para que OaxacaCine pueda llevar las películas a las comunidades?
-Con OaxacaCine desde su primer año de creación -o sea, hace 14 años-, existía el deseo de poder llevar las películas a las comunidades. Lo deseamos, lo boceteamos, definimos cómo queríamos que fuera, pero creo que no era todavía el momento. Estábamos en otra etapa, aunque siempre estaba la inquietud de llevar el cine más allá de los teatros.
"En esos años, cuando nosotros comenzábamos con el proyecto, la verdad es que teníamos todas las ganas de poder ir a las comunidades, pero nuestros esfuerzos se concentraron en atender a nuestras primeras sedes en la ciudad y yo creo que estuvo bien en tanto que también estábamos aprendiendo de eso y es algo distinto hacerlo con una sede fija, a hacerlo con un proyecto que itinera y que se mueve."
-¿Qué tuvo que pasar para que ocurriera, finalmente, OaxacaCine Móvil?
-Pasaron muchos años en donde tuvimos la suerte enorme y la dicha de haber compartido los cientos de funciones que hicimos en la ciudad, en los teatros que fueron nuestras sedes principales entre 2011 y 2019. Hasta que llegó la pandemia, por lo que tuvimos que hacer algunos cambios e hicimos la sala virtual, tuvimos un año con un ejercicio muy interesante también a través de Canal 9 pasando la programación en la televisión.
"También, a lo largo de todos estos años han habido experiencias de formación, que son los talleres que organizamos desde OaxacaCine. Y después del 2022 que hicimos una pequeña pausa con las programaciones fue que llegó, ahora sí, la posibilidad de decir: “Bueno, abracemos el cine móvil y vamos por ello."
"Entonces hicimos el equipamiento gracias al apoyo que tuvimos del fomento al cine mexicano a través del Programa de fomento al cine mexicano (FOCINE) que otorga el Instituto Mexicano de Cinematografía. Hicimos el equipamiento técnico que ya nos permite tener dos pantallas, el sonido y el proyector.
"Desde septiembre de 2023 y todo 2024 estuvimos haciendo las funciones tanto como podamos de la manera más periódica posible, empezando también a hacer funciones en escuelas y en Valles Centrales".
-Recorrieron recientemente la Mixteca con la película “Valentina o la serenidad”, ¿qué les dejó esta gira?
-Esta gira que hicimos en la Mixteca también es gracias al apoyo y a la confianza de Ángeles Cruz, con quien teníamos ya desde que ella terminó la película, la inquietud de hacer esta gira.
"Y sobre lo que tiene que pasar para lograrlo, respondo que muchas cosas. Pero por el otro lado los recursos que se necesitan para poderlo lograr, para poder tener la movilidad de ir a todas las comunidades es gracias también a la colaboración Piano Distribución, gracias a quienes podemos tener los recursos para poder realizar la gira, para cubrir lo necesario para viajar, nuestra estancia durante los 11 días que duró la gira, a los pagos, a los técnicos, a las personas que lo están haciendo posible".
-Esto es ejemplo de la confluencia de varias voluntades y apoyos sobre todo para poder exhibir…
-Sí, hay muchos pasos desde la creación de la película, desde todo lo que Ángeles planeó, hizo justo antes de que se filmara, hasta llegar al momento en que la película esté en pantalla.
"Por eso creo que es una experiencia súper nítida, súper conmovedora y especial poderla llevar a los públicos que están en lugares más alejados que realmente no van a poder ver estas películas.
"Entonces, si ya se va a hacer todo el esfuerzo de que la película sea hecha, creada, escrita, pase todas las fases que pasa una película; creo que lo lo más valioso que se puede hacer, pues es que la película regrese en este caso a donde fue filmada y en el caso de cualquier otro título, de cualquier otra cinta, que pueda llegar a la mayor diversidad de público posible".
-Esta experiencia de llevar cine a las comunidades, ¿qué te deja?
-Hay muchísimas posibilidades. Uno de los sentimientos con el que más me quedo es ese, que las posibilidades de la exhibición de cine son infinitas y hay un sinfín de lugares a los cuales llegar.
"Me parece muy valioso y muy importante no perder de vista el tener las salas y los espacios de exhibición en las ciudades y en tantos lugares como sea posible, pero de la misma manera y con la misma fuerza hay que pensar en el cine que se mueve y el cine que puede llegar a personas que viven en latitudes en donde no hay las posibilidades ni las infraestructuras para ver cine".
