Denuncia cineasta oaxaqueña nudo de opresión en su obra | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Ángeles-Cruz

Denuncia cineasta oaxaqueña nudo de opresión en su obra

Yanireth Israde/Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- “Nudo mixteco”, el primer largometraje de la cineasta Ángeles Cruz, se estrenó ayer en salas comerciales del País luego de un exitoso recorrido por diversos festivales internacionales, como el San Francisco Films, donde ganó el premio de la Crítica del Jurado; el de Las Palmas, que le concedió el galardón del Público, o el Mooov Films, que le otorgó el Canvas Award.

El abuso infantil, el amor lésbico y la migración se entreveran en esta obra a partir de tres historias que convergen en la fiesta patronal de San Mateo, pueblo que remite a Villa de Guadalupe Victoria, municipio de San Miguel el Grande, del que es originaria la realizadora y actriz oaxaqueña.

Esteban, un migrante, regresa después de tres años para descubrir que Chabela, su esposa, tiene una relación con otro hombre. Furioso, convoca al pueblo para enjuiciarla en asamblea.

María retorna a la comunidad para enterrar a su madre, mientras se enfrenta al rechazo de su padre. Asediada por la incertidumbre y el dolor, le propone a Piedad, su amor de la infancia, que se marche con ella.

Toña revive su propio dolor ante el abuso sexual del que es víctima su hija, a quien decide proteger.

"Lo que está anudado es el alma de las mujeres de una comunidad en medio de una fiesta patronal, una asamblea y un velorio que se entrecruzan", apunta en entrevista Cruz.

"Develamos la intimidad de nuestros personajes entre esos eventos públicos; ahí hay un nudo, digamos externo, en el que vemos a estas mujeres debatiéndose, y también uno interno, en el que vemos a los personajes tratando de resolver sus pendientes para seguir con sus vidas".

Las decisiones de las mujeres de “Nudo mixteco”, al asumir las riendas de sus vidas, repercuten directamente en su cuerpo, observa: eligen a quién amar y en qué condiciones, a pesar de que ello vaya en contra de las convenciones, de los usos y costumbres de la comunidad.

En la película, que ha participado en alrededor de 40 festivales, y que también abrió el año pasado la Muestra de la Cineteca Nacional, resuenan los temas que Cruz ya había abordado en cortometrajes como “La tiricia o cómo curar la tristeza”, sobre tres generaciones de mujeres violentadas sexualmente, y “La carta”, una historia de amor entre amigas que trasciende los atavismos del pueblo.

"Lo que sucede afuera permea dentro de nuestras casas, y lo que sucede dentro, de alguna u otra manera, sale al exterior.

"Para mí la comunidad es un personaje principal en la película, y cómo nos desenvolvemos en este ambiente público y social en cualquier ámbito, en las ciudades también: ¿Qué estamos dispuestos a mostrar afuera y qué sucede dentro de nuestras casas?

"Lo que decimos o lo que callamos afuera también nos conforma, también somos eso", afirma la también directora del cortometraje “Arcángel”, premiado en el Ismailia International Film Festival de Egipto.

Derecho al goce

El primer territorio, enfatiza, es el cuerpo, y las decisiones que lo involucran refieren no sólo a la sexualidad, sino a la experiencia integral del goce.

"Implica que tenemos derecho al gozo en todas sus manifestaciones", advierte.

"El gozo no nada más sexual, sino también emocional, de nuestros sueños y de nuestros alcances de vida, porque socialmente estamos condenadas a cierto papel; en el plano de la maternidad parece que sólo las mujeres deben de estar al cuidado de los hijos y a las hijas.

"Entonces yo hablo de liberarnos de eso que nos ha impuesto la sociedad y de poder decidir sobre nosotras mismas, sobre nuestros sueños, sobre nuestros anhelos, sobre nuestros gozos, sobre nuestro cuerpo, cosa que no estamos haciendo o, si lo estamos haciendo, se nos juzga con demasiada severidad", advierte.

El estreno comercial de “Nudo mixteco” se da en cines de 28 ciudades del país, así como en espacios comunitarios y de la sociedad civil.