Él es Félix Salas Cruz: el poeta del barro de San Bartolo Coyotepec | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Félix Salas
Foto(s): Cortesía

Él es Félix Salas Cruz: el poeta del barro de San Bartolo Coyotepec

Renato Guzmán

Isela Sedano

Como la mayoría sabemos, San Bartolo Coyotepec es una comunidad muy cercana a la capital oaxaqueña, cuya principal actividad es la producción alfarera mediante la aplicación de la técnica del barro negro; este trabajo ha permitido que las familias de esta población tengan una fuente importante en sus ingresos.

La calidad de estos productos ha permitido que San Bartolo Coyotepec haya alcanzado un prestigio internacional de relevancia; y de ahí han surgido los grandes artistas y escultores, como es el caso de nuestro personaje de hoy: Félix Salas Cruz, quien ha logrado hacer de la artesanía un arte, siempre en una ambivalencia entre lo funcional y la forma libre tocada por un halo de historia, de surrealismo y magia, que hace única cada una de sus piezas con formas libres e independientes de cualquier utilidad.

Como objetos que no reclaman ninguna explicación, se les puede asignar desde un destino práctico, hasta uno puramente ornamental, pero en cada una de sus piezas parece resaltar la objetividad estética y el carácter simbólico.

Don Félix es un hombre sencillo, propio de los grandes, que nos abrió las puertas de su casa como amigos antiguos, mostrándonos su obra y contando tantas cosas que sería imposible relatar en este espacio; solo contaré algunas cosas de su vida, para que lleguemos a conocer un poco de este hombre que desde los 6 años de edad empezó a trabajar el barro negro en su natal San Bartolo, para después estudiar en el área de artes plásticas en el Instituto Nacional de Bellas Artes en la ciudad de México, y posteriormente fue nombrado director de la Escuela de Artesanías en el Estado de Querétaro; además, fue director en los laboratorios de Fomento Industrial, donde se puso en marcha la fábrica de azulejos en Nochixtlán, Oaxaca.

Asimismo, ha tenido innumerables exposiciones como la exposición colectiva en el Palacio de Bellas Artes México-Japón (1964), en el Club Escandinavo en la ciudad de México, en el Centro Cultural Alemán de la ciudad de México; y en nuestra ciudad capital, en el centro cultural ISSSTE, y en la galería Miguel Cabrera de la Casa de la Cultura, etcétera.

Además de ser un activo promotor del arte popular en barro negro, haciendo proyectos para el bien de los artesanos y de la comunidad de San Bartolo Coyotepec, su vena artística lo llevó a pertenecer a la Rondalla Magisterial, donde ganaron un primer lugar.

Así, su corazón libre y su alma inquieta lo han hecho hacer del barro, la materia prima de la creación, su razón de vida; se le mira caminar a sus 84 años de edad en las calles de San Bartolo, apoyado de su bastón como marcando sus pasos en el barro misterioso de su destino.

Félix ha enseñado a muchas generaciones de jóvenes inquietos y  ávidos del conocimiento del barro, el amor y el respeto por este material que el artista puede amasar, estirar, doblar, cortar, taladrar o punzonar, gracias a su versatilidad, dotando de formas poéticas al amorfo barro; así sigue la vida de este personaje como decía el poeta Evaristo Ribera: Cuando el creador creó al hombre y realizó la obra, cuando el Señor la mano fatigada, al modelar en BARRO las figuras… y después coronándolo de gracia para suplir la ausencia de robustez, le transmitió un espíritu de los mejores y quedó gozoso, a falta de la fuerza del atleta y del poder de la inmortalidad, ¡lo hizo poeta!

 

Para recordar

Félix Salas Cruz ha logrado hacer de la artesanía un arte, siempre en una ambivalencia entre lo funcional y la forma libre tocada por un halo de historia, de surrealismo y magia, que hace única cada una de sus piezas con formas libres e independientes de cualquier utilidad.