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18 de diciembre: Día Internacional del Migrante

Leonardo y María Pino

 

“Con los zapatos rotos caminamos en la muchedumbre, 

somos testigos de la vergüenza que agobia nuestra tierra”.

- Bertold Brecht: Sobre la etiqueta emigrante

 

La migración ha existido siempre; desde hace unos años, se ha visto incrementada por la alta desigualdad económica que divide a nuestro mundo. No se combate con muros ni violencia, porque seguirá existiendo mientras la libertad, la educación y la comida sean solo privilegios de un sector y no derechos garantizados para todas y todos.

Ante este flujo interminable, debemos privilegiar lo humano antes que los hechos fríos. Importa menos saber la cantidad de migrantes, que los motivos que los obligaron al camino; para la emoción, las estadísticas son mera referencia. Tratemos de empatizar con corazón de las y los andantes, comprender sus experiencias, sus nostalgias y esperanzas; el dolor, la angustia y desalientos que deben sufrir antes de llegar a la tierra deseada.

Ellas y ellos, tienen los pies cansados y el alma triste; sobre su espalda cargan una mochila rebosante de recuerdos y afectos que también se exilian con los que se van. Con el corazón encogido, después de empacar alguna ropa, botellas de agua y lo poco que les queda de ilusión, caminan en sentido contrario al de su alma, que necia, desolada y anclada en sus pueblos, su gente, y sus historias, se niega a seguirles el paso. Dice y canta Yupanqui, que “tira el caballo adelante y el alma tira pa´atrás”.

En la huella van niños, niñas, abuelos y enfermos; todos expuestos al sol quemante y la noche fría, preñada de miedos y soledades. Saben que el camino es duro para sus precarios medios; que la aventura que han emprendido está llena de peligros y amenazas, pero es lo que toca, es lo que hay, es lo que viene. Intuyen que todos los días antes de llegar, serán dilatados signos de preguntas.

Sin embargo, estos oscuros engendros que acechan, son menos aterradores que los que asedian en su país; cuando duermen, la nostalgia se pinta de esperanza y sus corazones vuelven a brillar un poquito. Quizás por eso no se rinden; porque saben que si lo logran, no habrá más guerra, ni hambre, ni frío.

En su andar, nuestro país no es solo un puente, sino el único camino que existe entre estas dos vidas en disputa. Ni ellas ni ellos eligieron el dolor, ni el cansancio, ni el miedo; viven la consecuencia de un mundo injusto y desigual; a esta gente, nuestra gente, le tocó la otra cara de la moneda, el lado gris, el reverso de un mundo feliz.

Nosotros conocemos su dolor, lo entendemos porque un millón de paisanos dejan nuestro país cada año tras el mismo sueño. Sin embargo, a algunas y algunos, a veces se les olvida y repiten el mismo discurso de odio que, hace pocos años, nos hervía la sangre; ahora, ese muro amenazante que quisieron emplazar para alejarnos, segregarnos y humillarnos, algunos lo exigen en el sur.

Desterremos la discriminación social, el clasismo y la xenofobia; que no ocurra en ningún lugar de la tierra lo que sucede acá con nuestros paisanos y los hermanos de Centroamérica, lo que en Europa con turcos, africanos y asiáticos. Las y los migrantes no vienen a quitarnos trabajos, ni a contaminar nuestras culturas. Combatamos juntos la prédica infame de la xenofobia racista.

Como parte de un pueblo migrante, comportémonos como hermanos. Caminemos con ellos, prodiguemos sombra, calor, coloquemos “una estrella en el sitio del hambre”.

Seamos Casa Monarca, Hermanos en el Camino, como las Patronas, seamos socios de sus esperanzas; globalicemos la empatía, porque todas y todos somos ciudadanos del mundo.  

Tengamos presente que ninguna persona es ilegal, que el sur también existe.

Alentemos la solidaridad, la sororidad y el humanismo con ellas y ellos, hasta que la migración sea voluntaria y se cumpla el sueño juarista que “entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

 

POESÍA DE MIGRANTES

Exilio

Pablo Neruda

Entre castillos de piedra cansada,
calles de Praga bella,
sonrisas y abedules siberianos,
Capri, fuego en el mar, aroma
de romero amargo
y el último, el amor,
el esencial amor se unió a mi vida
en la paz generosa,
mientras tanto,
entre una mano y otra mano amiga
se iba cavando un agujero oscuro
en la piedra de mi alma
y allí mi patria ardía
llamándome, esperándome, incitándome
a ser, a preservar, a padecer.

 

El destierro es redondo:
un círculo, un anillo:
le dan vuelta tus pies, cruzas la tierra,
no es tu tierra,
te despierta la luz, y no es tu luz,
la noche llega: faltan tus estrellas,
hallas hermanos: pero no es tu sangre.
Eres como un fantasma avergonzado
de no amar más que a los que tanto te aman,
y aún es tan extraño que te falten
las hostiles espinas de tu patria,
el ronco desamparo de tu pueblo,
los asuntos amargos que te esperan
y que te ladrarán desde la puerta.

 

Pero con corazón irremediable
recordé cada signo innecesario
como si sólo deliciosa miel
se anidara en el árbol de mi tierra
y esperé en cada pájaro
el más remoto trino,
el que me despertó desde la infancia
bajo la luz mojada.
Me pareció mejor la tierra pobre
de mi país, el cráter, las arenas,
el rostro mineral de los desiertos
que la copa de luz que me brindaron.

 

Me sentí solo en el jardín, perdido:
fui un rústico enemigo de la estatua,
de lo que muchos siglos decidieron
entre abejas de plata y simetría.
¡Destierros! La distancia
se hace espesa,
respiramos el aire por la herida:
vivir es un precepto obligatorio.

 

Así es de injusta el alma sin raíces:
Rechaza la belleza que le ofrecen:
Busca su desdichado territorio:
Y sólo allí el martirio o el sosiego.

N. del E: El poeta chileno Pablo Neruda sufrió destierros y exilios a lo largo de su vida; en esa condición vivió en México, Argentina y en los países que conformaron la ex Unión Soviética. En el año 1971, recibió el Premio Nobel de Literatura.

 

 

 

MEMENTO

16 de diciembre de 1770: Nace Ludwing van Beethoven  en Bonn, Alemania.

17 de diciembre de 1790: Es encontrado el Calendario Azteca o Piedra del Sol.

18 de diciembre: Día Internacional del Migrante.

18 de diciembre de 1830: Muere el libertador Simón Bolívar.

18 de diciembre de 1860: Asume don Benito Juárez la Presidencia de la República, con carácter de interino.

18 de diciembre de 1861: Se publica el Manifiesto del Presidente Juárez a la Nación, por la invasión en Veracruz.

20 de diciembre de 1810: Inicia la publicación de "El Despertador Americano", el primer diario insurgente,  por órdenes directas de Miguel Hidalgo y Costilla.

22 de diciembre de 1815: El general José María Morelos y Pavón es fusilado en Ecatepec.

22 de diciembre de 1860: Se resolvió el triunfo del ejército liberal con la Batalla de Calpulalpan; con ello se da fin a la Guerra de Reforma.

22 de diciembre de 1869: Muere Francisco Zarco en la ciudad de México.

22 de diciembre de 1997: Son asesinados 45 indígenas chiapanecos, en su mayoría mujeres y niños, en Acteal, municipio de San Pedro Chenalhó.