En tiempos convulsos, el cine documental se erige como un sendero para reconstruir identidad, territorio e historia. Oaxaca vuelve a ser sede de la Gira de Documentales Ambulante, fundada hace 13 años por Gael García Bernal y Diego Luna. Años atrás, esta iniciativa peligró de tener seguras sus ediciones en el estado por falta de apoyo; este 2018, la iniciativa civil recobra soporte del estado y potencia la producción documental de oaxaqueños.
Al dar a conocer el programa que arranca en Oaxaca, que irá del 8 al 15 de marzo, la directora general de Ambulante, Paulina Suárez, recalcó el poder de este cine y aseguró que el cine documental está transformando a la sociedad, además de que se viven tiempos benevolentes para la producción de cine documental de calidad, rubro en el que Oaxaca destaca a través del programa Ambulante Más Allá.
En una de sus sedes en la ciudad, la Sala Juárez, se dio a conocer que en la edición 13 se seguirán cultivando encuentros en espacios públicos que reflejen la diversidad de las comunidades, así como en municipios rotos por temblores que no cesan, extendiendo a los observadores una invitación a permanecer juntos y a crecer ante las restricciones.
Se exhibirán en el estado las nuevas producciones de Ambulante Más Allá como work in progress en Oaxaca, con la presencia de los jóvenes de la Costa chica que las realizaron, como el caso de Dinazar Urbina Mata, directora del largometraje Siempre andamos caminando, rodado en Santa Rosa de Lima.
Isabel Rojas, directora de OaxacaCine, celebró que por primera vez en la historia de Ambulante, la Gira de Documentales inicie su recorrido en el estado de Oaxaca y realice sus proyecciones tanto a la ciudad de Oaxaca de Juárez, como en Puerto Escondido, San Agustín Etla, Santa Lucía del Camino, Villa de Zaachila, Culiápam de Guerrero, Guelatao de Juárez, Santo Domingo Tehuantepec, Ciudad Ixtepec, Asunción Ixtaltepec, Juchitán de Zaragoza y Tlacolula de Matamoros.
En el estado se llevarán a cabo más de cien actividades, entre proyecciones, conversatorios, talleres, seminarios y eventos especiales, en las 27 sedes de diverso tipo: playas, plazas públicas, universidades, bibliotecas, museos, parques, salones de baile, teatros y cines. Además de la tradicional visita que realizan al Centro de Reinserción Social Femenil de Tanivet, con la proyección de un documental sobre el artista panameño Rubén Blades.
En Oaxaca presentará las 11 secciones: Aquí/Ahora (selección internacional de películas), Pulsos (documentales mexicanos), Ambulante Más Allá (producciones resultado del proyecto de capacitación de Ambulante), Plataforma: justicia (con la justicia y sus aplicaciones en México como tema central), una retrospectiva del cineasta estadounidense Frederick Wiseman, Sonidero (documentales musicales), Injerto (dedicada al cineasta experimental mexicano Teo Hernández).
Además de Por ahí del 68… (formada por obras audiovisuales de archivo en torno al 68 mexicano), Ambulantito (animaciones y documentales para niños), Coordenadas (espacio para cruzar miradas de resonancia local mediante películas de creadores de la región) y proyecciones especiales (incluye un homenaje al cineasta mexicano Eugenio Polgovsky y la película de 1958 Los pequeños gigantes).
Ambulante 2018 proyectará varias obras de realizadores o temas oaxaqueños, como Omar y Gloria;Takeda; Goris; Nendok entre lagunas; Tita, tejedora de raíces y Weck: la palabra es mi voz, las tres últimas producciones de los estudiantes de Ambulante Más Allá.
Se trata de la quinta generación capacitada por Ambulante y estuvo integrada por 16 becarios: seis mujeres y diez hombres de entre 19 y 30 años, provenientes de los municipios Ometepec, Cuajinicuilapa, Acapulco, Iguala de la Independencia e Iliatenco, del estado de Guerrero; y Villa de Tututepec, Santiago Jamiltepec, San Pedro Amuzgos, Oaxaca de Juárez, Santa María Huazolotitlán, San Mateo del Mar, Juchitán de Zaragoza y San Pedro Pochutla, del estado de Oaxaca.
Siempre andamos caminando, de la oaxaqueña Dinazar Urbina Mata, aborda la historia de tres mujeres chatinas que han tenido que dejar sus pueblos originarios para trabajar en la costa de Oaxaca.
