VIDEO| La miseria sin lamentos de Don Beto, el panadero que no quiere hacerse rico
La sonrisa rutilante de Don Beto apoca la miseria que le rodea. Empieza su jornada a las cinco de la mañana y termina cuando su cuerpo se agota.
Tiene 84 años pero no se está quieto. Camina de un lado a otro dentro de la diminuta panadería que montó en uno de los cuartos de vecindad que renta.
En este espacio de tres por tres acomodó una mesa de trabajo, un estante y tres estufas para hornear las roscas.