¿Pides libros prestados a bibliotecas y los fotocopias? Lo prohíben | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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¿Pides libros prestados a bibliotecas y los fotocopias? Lo prohíben

Israel García Reyes

Este 24 de junio la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que las bibliotecas necesitarán contar con la autorización de editoriales y productoras para poder exhibir y reproducir obras documentales o audiovisuales, o podrían enfrentar multas millonarias. Esta medida se hará efectiva en cuanto la SCJN publique la sentencia, lo que se espera ocurra en las semanas próximas.

Por su parte, organizaciones sociales, editores y autores indican que esta decisión pone en riesgo la labor de las bibliotecas de divulgación y preservación del acervo cultural y científico, además de que limita el catálogo disponible para consulta pública de los usuarios y lectores.

Asimismo, Luis Fernando García, director de la asociación civil defensora de derechos digitales R3D, explicó en entrevista que la resolución de la Corte se dio por la promoción de amparos por parte de la industria editorial, que busca que se declaren inconstitucionales varios artículos de la Ley General de Bibliotecas, en la que se reconoce la labor de estas instituciones como de interés público en el país.

Aunque la SCJN negó a los promoventes de los amparos la inconstitucionalidad de la Ley General de Bibliotecas, les concedió que, para que se ponga a disposición del público algunas obras —a criterio de las editoriales— se necesita del permiso de los titulares de derechos de autor. En caso de no tener esas autorizaciones, la Biblioteca de México, la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Congreso, instituciones que cuentan con un “depósito legal”, podrían ser multadas con cantidades millonarias, respectivamente.

Antecedentes
En 2020 se aprobó la Ley General de Bibliotecas que reconoció la labor de estas instituciones como de interés público, y estableció la creación de un mecanismo por el cual todos los editores y productores deben aportar ejemplares a las bibliotecas “depositarias”, que según esta norma son la Biblioteca México, la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Congreso.

El director de R3D detalló: “Sin embargo, desde entonces la industria editorial ha intentado oponerse a esta legislación y, a través del litigio, tratar de que se reconozca como inconstitucional”.

Indicó que, con su interpretación, la Corte estableció que los titulares de derechos de autor, como las editoriales, podrán decidir si las obras que donen a las bibliotecas pueden ser consultadas por el público, o ser reproducidas o traducidas para divulgación y conservación. También podrán establecer las medidas digitales de reproducción que consideren, es decir, se sancionará cualquier modificación o difusión que se haga del archivo digital en turno.

A su vez, García dijo que, aunque la decisión de la Corte sólo aplica directamente a tres bibliotecas, las restricciones que interpone a la difusión y digitalización de obras afectan de manera indirecta a otros recintos, que podrían ser multados por violar los derechos de autor protegidos por la resolución de la Corte.

Medida “anticuada, abusiva y capitalista”
Luis Fernando García expuso: “En R3D consideramos que fue una mala decisión de la Corte, pero pudo ser peor si le hubiera dado la razón a las editoriales y se declaraba la inconstitucionalidad de la ley. De cualquier forma, la Ley Federal del Derecho de Autor nos parece una pieza legal anticuada que necesita reformas y debe reconocer a las bibliotecas y otras instituciones de memoria como fundamentales para la sociedad”.

A raíz de este anuncio, la escritora, editora, poeta y traductora Isabel Zapata calificó lo ocurrido de “abusivo, ridículo y, sobre todo, ingenuo”, mientras que la autora Vivian Abenshushan aseguró que se trató de una decisión “inútil, aberrante y capitalista”, y sostuvo que “la cultura y los libros, como la mala yerba, se abren paso entre el asfalto”.

La editora, poeta y escritora Carla Faesler cuestionó: “¿qué visión es esa? la de alguien que no ha ido nunca a estudiar/leer en una biblioteca. Nadie que ame los libros, la música o el cine piensa así”.

De este modo, para Luis Fernando García, es importante que el Congreso reforme la Ley Federal de Derecho de Autor, y establezca excepciones para las bibliotecas, museos y otros archivos cuyo objetivo es salvaguardar la cultura, y que la Corte resuelva los recursos que se han interpuesto en materia de derecho de autor, como la declaración de inconstitucionalidad solicitada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) desde 2020, cuya discusión sigue pendiente.

Igualmente, recomendó que los autores negocien con las editoriales que exista una cláusula que impida la obstaculización de la labor de las bibliotecas, “es decir, que no permitan que las empresas hagan la vida imposible a las instituciones de preservación de la memoria y a la población que depende de ellas para el acceso al conocimiento”.