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Miguel Bosé, narrado por él mismo en “El hijo del Capitán Trueno”

Carina Pérez García

 

La literatura es otro de los caminos que Miguel Bosé escogió para su etapa madura en este plano. A sus 65 años de edad, renunció al pudor y en un acto de honestidad, sin miedo a enfrentarse con el pasado y, abierto a la reconciliación con su figura paterna, el músico, actor y cantautor escribió su autobiografía, en la que podemos leer parte de su historia inédita, porque antes no había abordado el tema de la relación que tuvo con su padre, a quien llamaba “El Capitán Trueno”. 

Con esta alegoría a la canción que lanzó en el 2002, en su álbum “Sereno”, compartió en una rueda de prensa virtual, que su nuevo libro es complementario a la letra de la canción en la que cantaba “El hijo del Capitán Trueno nunca fue un hijo digno del padre, salió poeta y no una fiera; hijo de su madre”.

Poseedor de una inteligencia emocional que le tomó ejercicios de ponerse en paz con su padre y madre, Miguel Bosé compartió detalles sobre su libro “El hijo del Capitán Trueno”, publicado por el sello Espasa. En esta obra cuenta las memorias de su vida y como nunca se había mostrado, habló de la cara oculta de personajes memorables, desde un Picasso vulnerable y crepuscular, hasta un hermoso y maldito Helmut Berger.

El mundo de la literatura

Cierto de que las cosas suceden cuando están maduras y de que el momento suele buscarle a uno, y no al contrario, relató que cuando se fue de España a Panamá, le surgió la idea de entrar en el mundo de la literatura, lo cual desembocó en este libro que define como una escritura muy hablada. 

“Cuando el momento llega, la escritura fluye”. En un ejercicio que lo obliga a ver hacia su pasado, el cual en algún momento resultó doloroso, aseguró que: “para recordar hay que estar dispuesto a revivir y tirar del hilo para que las cosas aparezcan completas y poder reconciliarse con ellas, pedirles perdón, perdonar y decir: lo siento. Ese es el gran ejercicio y el más difícil”. 

Al responder si hubo llanto en el proceso, confirmó que bastante, sobre todo cuando relata episodios que tienen que ver con los personajes que fueron muy importantes para él, como la Tata Remedios, uno de los personajes más generosos con su familia. 

Si hubiera una palabra para definir su proceso de escritura, consideró que sería: pacificador. Porque pudo encajar muchas piezas, lo cual le ha permitido  entender mejor lo que sucedió y sus porqués. “Entendí que lo que pasó, pasó como tenía que pasar, para que luego en el tiempo las cosas tuviesen sentido”.

En el tiempo que dedicó a escribir este libro, que dijo: fueron de ocho a 14 horas al día, durante casi un año, estaba tan concentrado en ello que no leyó ningún otro libro, escuchó música o vio películas: “Cuando escribo no hay música jamás, ni letras de canciones, sólo la canción que estoy escribiendo; no hay películas, ni cine, ni nada. Hay que crear un lienzo en blanco y trazo a trazo empezar a dibujar la historia, cualquier contaminación, en mi caso, no”.

Lo definió como un proceso creativo limpio en el que lo único que visitó, para ser exacto, fueron fuentes en la red y libros que había escritos sobre su familia, para “checar que todo estaba en su lugar”. 

Personaje de culto

Sobre el título del libro, aceptó que es complementario a su canción: “El Capitán Trueno fue un personaje de comedia español, que nació en el 56, el mismo que yo nací. Se hizo inmenso y es un personaje de culto. Yo le llamaba así a mi padre, el Capitán Trueno, porque era heroico, se lanzaba a viajes interminables, se iba y no se sabía cuándo iba a regresar; para mí era esa imagen mítica. La canción que escribo relata muy bien la relación que teníamos mi padre  y yo”. 

Justo sobre esa parte inédita y desconocida de Miguel Bosé, es la que comparte en esta autobiografía: “Ya se había hablado mucho sobre mi madre y mi relación con ella. Ahora recordé a mi padre sin culpa y sin rencor. Estoy en un momento en el que surgen los recuerdos de una manera limpia, porque están exentos de carga”. 

“El tiempo todo lo ajusta, lo encaja, lo explica… todo lo perdona y todo lo cura. así que ponerme a escribir un libro de autobiografía me fue posible cuando mi alianza con el tiempo ha resuelto todo de una manera infinitamente bella y emotiva. Pude ahondar en las cosas malas sin tanto dolor”. 

 

Conócelo

Miguel Bosé, hijo del célebre torero Luis Miguel Dominguín y de la actriz italiana Lucía Bosé, nació en Panamá el 3 de abril de 1956. Al terminar sus estudios en el Liceo Francés de Madrid, viaja a Londres persiguiendo su gran pasión: el baile. 

Antes de descubrir su vocación por la música, la que le convertiría en uno de los íconos del pop español, reside en París, Roma y Nueva York dedicado al teatro, la comedia musical y el cine. 

Esta es su autobiografía, la de una vida extraordinaria habitada por los personajes más importantes del arte y de la cultura que marcaron para siempre la historia del siglo 20 y que fueron parte de su familia. Un relato lleno de memorias sensoriales, de espacios que hablan, de relaciones inéditas y de recuerdos tan bellos como la vida que le tocó vivir.