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Lecturas para la vida / Pastorela: un hermoso regalo

En ellas se combinan elementos religiosos, folklóricos y humorísticos, en los que se dramatiza la historia del nacimiento de Jesús
Foto(s): Cortesía
Redacción

Fausta Ibáñez Ríos

Como todos sabemos, las pastorelas forman parte de una tradición profundamente arraigada en nuestra cultura mexicana que se remonta a la época colonial, cuando los misioneros españoles introdujeron el teatro como herramienta para evangelizar a las comunidades indígenas. En ellas se combinan elementos religiosos, folklóricos y humorísticos, en los que se dramatiza la historia del nacimiento de Jesús, incorporando personajes como ángeles, pastores y demonios, y por supuesto, la sagrada familia.

Las primeras representaciones se centraban en la vida de Cristo y los relatos bíblicos. Con el transcurrir del tiempo, los dramaturgos comenzaron a incorporar elementos locales y costumbres populares y éstas cada vez se han ido diversificando más incluyendo elementos de crítica social, sátira política  y reflexiones sobre la condición humana.

En la actualidad, las pastorelas se representan en diversas formas, desde producciones comunitarias hasta montajes profesionales en teatros, echando mano de elementos modernos como música contemporánea y artilugios tecnológicos.

El sábado 22 de diciembre tuve el privilegio de presenciar una pastorela profesional encantadora, literalmente hablando, pues desde que inició la obra no dejé de reír, aunque estaba impaciente por ver aparecer al diablo en escena, pues Rosario es una actriz profesional, con un gran recorrido en el teatro. La he visto actuar en otras obras como "Fin de partida", de Samuel Beckett, dirigida por Agustín Meza en el Centro Cultural del Bosque de la Ciudad de México y “28 metros sobre el nivel del mar”, bajo la dramaturgia y dirección de Esmeralda Aragón; además de haber visto “Zapatos” de Michael Lickwinco, dirigida por ella.

Sin embargo, no la había visto actuar en su faceta humorística, en la que interpretando al Diablo, simplemente estuvo genial. Tenía un año con ese anhelo y la esperanza de asistir a la pastorela, pues en las fiestas decembrinas del 2023 no me fue posible llegar a la función.

Agradezco infinitamente todo el tiempo, esfuerzo y trabajo que realizan quienes se dedican a la escena para brindarnos momentos tan agradables y, al mismo tiempo, de reflexión a través del arte teatral. En especial agradezco la gentileza de Rosario y del equipo de Casa Ceiba por su cálida recepción.

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